De parte del
Señor tengo la encomienda de liberar la palabra que, por lo menos nos va a
dirigir en algunos caminos del Señor para este año 2007.
Los que
transitamos el 2006 y recordamos la palabra de ese año, sabemos que fue
impresionante, cómo se fue cumpliendo paso a paso cada una de las cosas que en
ella estaban establecidas de parte del Señor.¡Y sé que no será
menos con este año 2007!
El Espíritu Santo
del Señor me dijo que el “2007 es aÑo
de fuego”.
Y tenemos que entender
claramente lo que significa estar ante un “año de fuego”; para ello vamos a
leer una declaración hecha por el profeta Juan el Bautista.
Dice la Palabra
que todo el mundo estaba expectante de si Juan sería el Cristo, entonces Juan
hizo esta declaración para dejarle a todo el mundo aclarado que él no era el
Cristo. |
“Respondió Juan, diciendo a
todos:
Yo a la verdad os bautizo en agua;
pero viene uno más poderoso que yo,
de quien no soy digno de desatar
la correa de su calzado;
él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.”
Lucas 3:16 |
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Toda verdadera
voz profética que anuncia a Cristo
marcará su sello distintivo; al igual que lo
hizo Juan,
el sello distintivo de la presencia y el obrar de Cristo es:
Espíritu
Santo y fuego.
No se puede separar
a Cristo y a su reino
del Espíritu Santo y de su fuego.
Cristo y
reino = Espíritu
Santo y fuego.
Si vamos a la
Escritura, vemos cómo relaciona el reino
con el fuego:
“Así que, recibiendo
nosotros un reino inconmovible,
tengamos gratitud,
y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;
porque nuestro Dios es fuego consumidor.”
Hebreos 12:28-29
Por lo tanto,
cuando hay reino hay fuego de Dios.
Dijimos que: No podemos separar a Cristo y su reino del Espíritu Santo y de su
fuego.
¡Toda
verdadera voz profética, cuando anuncia a Cristo va a anunciar al Espíritu
Santo y al fuego!
Pero me voy a
detener a mostrarle esta poderosa verdad que da inicio a lo que va a venir en
el año 2007.
Por primera vez
pude ver algo muy importante acerca del día de Pentecostés: La Palabra dice en
un pasaje muy conocido que vamos a ver en el Espíritu, de la esencia del reino:
Cuando llegó el día de
Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.
Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba,
el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;
y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego,
asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del
Espíritu Santo,
y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen
Hechos 2:1-4
Este pasaje
muestra dos sucesos trascendentes previos, que fueron como la manifestación a
la llegada del Espíritu Santo:
* Una ráfaga
de viento recio que llenó todo el lugar donde ellos estaban.
* Aparecieron
lenguas como de fuego que se asentaron sobre cada uno
de esos casi ciento
veinte que estaban en ese lugar.
Estos dos
sucesos, no tienen que ver sólo con una manifestación del Espíritu Santo,
tienen que ver con la naturaleza invisible que tendría la Iglesia de Jesucristo,
que a la llegada del Espíritu Santo se haría visible.
1) Una ráfaga de viento recio que llenó todo el lugar
donde ellos estaban.
Cuando Jesús se
encontró con Nicodemo, le dijo estas palabras: Los que nacen del Espíritu
son como el viento. Tú no sabes de dónde viene ni a dónde va.
La
manifestación del viento recio estaba diciendo: Ésta será la manera de
obrar, la manera de moverse, la naturaleza de viento que estará engendrada en
mi Iglesia, en mis hijos.
Cuando llegó el
Espíritu Santo, certificó y cumplió las palabras de Jesús. Y lo primero que
mostró fue un viento recio diciendo: Así como el Espíritu
Santo es, así son los hijos del Espíritu.
2)
Aparecieron lenguas como de fuego que se asentaron
sobre cada uno
de esos
casi
ciento veinte que estaban en ese lugar.
Estas lenguas,
están representando algo muy importante, la doble condición de la Iglesia:
La
condición individual y la condición colectiva.
* La condición individual
Como hijos,
dice el apóstol Pablo en Filipenses 2:15
que somos: luminares en el mundo.
Eso es que,
cada uno de los hijos de Dios es una luz de llama
del Espíritu que está
encendida en las naciones de la tierra.
* La condición colectiva
La Iglesia ya
no es un luminar, dice Apocalipsis
que la
Iglesia colectiva es el candelero
de Dios.
Por eso cuando
el apóstol Juan vio la visión del Apocalipsis,
vio el candelero de
Dios, los candeleros de Dios, cada Iglesia
un candelero.
Quiere decir
entonces que la llegada el Espíritu Santo, fue un
anuncio profético y visible
de la doble condición de los hijos:
Como luz
del mundo que alumbrarían al mundo con la llama
del Espíritu Santo.
Pero esa llama
estaba representando algo muy especial: Ardería continuamente en la Iglesia de
Jesucristo para que como cuerpo, seamos candeleros de Dios.
¡Cada Iglesia
en la tierra es un candelero de Dios!
Esto da base
a lo que vamos a hablar acerca del 2007...
Ahora bien, la
esencia de la luz de la Iglesia es la combinación de dos cosas: Aceite y
fuego.
Por eso
Jesucristo llegó en la época que llegó y no llegó en la época de la luz
eléctrica...
Jesucristo
llegó en la época de las lámparas; y cuando habló de las vírgenes, habló del
aceite en las lámparas y cuando habló de la luz, no habló del bombillo, habló
del fuego de la llama que encendía el aceite.
¡La luz que
la Iglesia proyecta es la combinación del aceite del Espíritu Santo y de la
llama de Dios encendida, en la Iglesia!
Algunos
tratando de modernizar a la Iglesia en aquellas cosas que son obsoletas, lo
cual es correcto, equivocan el camino y quieren que la Iglesia dé una luz, pero
que viene de una fuente diferente: ya la fuente es “luz eléctrica” y lo que
alumbra es un “bombillo”.
¡Eso es muy
moderno pero no es del Espíritu!
¡Qué bueno que yo
puedo encender una luz! Y la luz eléctrica pasa y me enciende los bombillos de
la casa, eso está bien para su casa, para su refrigerador, o su computadora,
eso está bien para todo lo que funciona con electricidad y todo lo que tiene
que ser iluminado...
Pero la esencia
de la Iglesia no podrá ser modernizada, no podrá cambiar, la esencia de la
Iglesia es el aceite del Espíritu Santo y la llama del fuego del Espíritu
encendido en ella.
¡No
cambiará!
¡No se podrá
modernizar, el viento recio y las lenguas no eran manifestaciones, era un
acto profético que estaba mencionando lo que sería la Iglesia!
Porque recuerde
que Jesús la profetizó, pero no había iniciado. La profetizó en Mateo 16, pero
no había iniciado, porque para que se iniciara, tenía que llegar el aceite y
el fuego.
¡Y ese aceite y
ese fuego estarían en cantidad en la Iglesia de Jesucristo!
Entendiendo
este principio, quiero decirle algo: Para aquellos a los que el espíritu del
mundo les ha pervertido su visión de la Iglesia: Lo divino es obsoleto...
Pero quienes
miran a través de los ojos de Dios, ¡lo divino es permanente!
¿Cómo miramos?
Con los ojos de
Dios, el aceite del Espíritu y su llama fluyendo y encendida en nosotros, será
lo que nos llevará hasta el final.
¡Alcanzar a
las naciones y hacerlo con el espíritu correcto, con la luz correcta, con el
aceite correcto!
¡Lo moderno
atrae pero no transforma! |
I) ÉSTE ES EL AÑo
del fuego
purificador
de Dios
en la Iglesia |
 |
“Yo conozco tus obras, y tu
arduo trabajo y paciencia;
y que no puedes soportar a los malos, y has probado
a los que se dicen ser
apóstoles,
y no lo son,
y los has
hallado mentirosos; y has sufrido,
y has tenido
paciencia,
y has trabajado arduamente
por amor de mi nombre,
y no has desmayado. `Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.
Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete,
y haz las primeras obras;
pues si no, vendré pronto a ti,
y quitaré tu candelero
de su lugar,
si no te hubieres arrepentido.”
Apocalipsis
2:1-5.
El Señor le
está hablando a la iglesia de Éfeso, una de las
Iglesias a las que el Señor le
habló al apóstol Juan.Pero antes que
vea exactamente lo que Dios le habló a Juan
acerca de la Iglesia de Éfeso, veamos lo
que ocurrió al principio
de la
visión.
Fui muy
sorprendido con algo que ocurre al principio
de la visión,
pues dice:
“Yo estaba en el Espíritu en
el día del Señor,
y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, que decía:
Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último.
Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en
Asia:
a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.
Y me volví para ver la voz
que hablaba conmigo;
y vuelto, vi siete candeleros de oro”.
“El misterio de las siete
estrellas que has visto en mi diestra,
y de los siete candeleros de oro:
las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias,
y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.”
Apocalipsis
1:10-12 y 20
Cuando uno lee
este pasaje y el Señor comienza a decir Yo soy el Alfa y la Omega, el
primero y el último, está hablando de Jesucristo, pero hay algo más... El
Espíritu Santo me llamó la atención donde dice que Juan se volteó para ver la
voz y, ¿quién esta hablando? Jesucristo. Cuando él voltea, ¿a quién debería ver?
A Jesucristo. Pero cuando voltea, ¿qué ve? Ve los siete
candeleros de oro.
La palabra
pura, el rhema contenido, puro, santo, iluminador de Dios, está en la IGLESIA.
¡Lo que la
Iglesia habla es lo que Jesucristo habla!
¡No le
muestra a Cristo, le muestra a la Iglesia!
Le dice: Juan,
¡Tú no puedes verme a mí si no pasas por ella!
¡Tienes que
pasar por ella, si me quieres ver a mí!
Pensé: ¡Qué
extraño!
No, no es
extraño, Dios dijo: Yo he determinado que todo lo de mi Hijo, Cristo, la
plenitud esté ahí, es coherente con toda mí Palabra, ¡que lo primero que haya
visto Juan, no fuera mi rostro, sino a mi amada! ¡Es rhema! ¡Es
fuego! ¡La llama que nunca se extingue está en la Iglesia!
Si no está en
la tierra, no puede estar en Jesucristo en el cielo. Porque Dios no habla en la
tierra sin la Iglesia, no puede hacerlo porque viola sus principios.
¡Sin Iglesia
no hay voz de Dios!
¡Sin Iglesia
no hay dirección de Dios!
¡Sin Iglesia
no hay santidad!
¡Sin Iglesia el mundo se va al caos!
La Iglesia
es la solución terrenal del Cristo celestial, porque todo el Cristo celestial
está en la Iglesia terrenal.
Por eso cuando
leemos el pasaje de lo que el Señor le dice a la Iglesia de Éfeso, encontramos
algo muy especial de parte del Señor, allí hay cosas que están relacionadas con
lo que acabamos de ver y lo que primero hace el Señor es: ¡Siete elogios!
Dice: sus
obras, su arduo trabajo, su paciencia, no soportar a los malos, probar a los
que se decían apóstoles y eran mentirosos, sufrir y no desmayar.
¡Siete elogios
y todos los elogios eran porque la Iglesia tenía amor al Nombre del Señor!
Pero de pronto
hay una contradicción, porque le dice a la Iglesia que hizo todo por amor de
su Nombre...
Pero
inmediatamente le reprende, porque dejó su primer amor.
¡Y ahora! ¡No
entiendo!
¿No trabaja, no
tiene paciencia, no soporta a los malos, prueba a los que dicen ser apóstoles y
no lo son, sufre, no desmaya?
Le dice que
hizo todo por amor de su Nombre, pero le da dos reprensiones. ¡Qué extraño! Le
dice: ¡Vuelve a tu primer amor y a tus primeras obras!
En el año
del fuego purificador la orden de Jesucristo a la Iglesia es:
¡Vuelve a
tu primer amor, vuelve a tus primeras obras!
Cuando amamos
su Nombre, hacemos lo correcto para Él, pero hacer lo correcto para Él, no
necesariamente surge de mi primer amor hacia Él.
Ejemplo: Muchos
de nosotros tenemos celos para con Dios, celos de las cosas de Dios y hacemos
todo lo que le agrada a Él, pero el fuego purificador del primer amor no está
ahí. La llama que purifica no está ahí.
¿Qué ocurre?
Es como el
matrimonio, cuando se enamora no tiene ni corazón, ni ojos para nadie más, todo
lo que usted entrega, lo entrega absolutamente por amor, no está pensando en
qué va a recibir a cambio.
Si de verdad se
enamoró, usted está pensando cómo le puede agradar, eso es todo lo que su
corazón piensa, no tiene ojos, a usted no le importa ninguna otra cosa más que
darle todo.
Pero llega al
matrimonio y pasa el tiempo y el fuego del primer amor, la pasión del primer
amor empieza a desvanecerse y empezamos a ver lo que nos conviene, en qué me va
a servir, ya nuestros ojos no están solo para ella, algo cambió, hacemos lo
correcto. Y no hacemos nada malo porque sabemos lo que es hacer lo correcto,
porque tenemos un pacto y lo respetaremos, pero ¿surge del primer amor?
Iglesia, el
Espíritu Santo me dijo:
¡Que como
esta Iglesia de Éfeso, hemos sido santos, hemos guardado todas las cosas,
tenemos celo de Dios, pero necesitamos regresar al primer amor!
Me llama la
atención que al Señor no le interesa que hagamos las cosas por amor de su Nombre,
le interesa que hagamos las cosas por amor a Él.
¡Hay una gran
diferencia entre amar su Nombre y amarlo a Él! Porque llega un momento que
cuando estamos con Él decimos:
—Yo estimo y
pongo en alto el Nombre del Señor—, y está bien. La Iglesia de Éfeso no tenía
que dejar de hacer lo que hacía, pero el Señor la reprende; y es más, por esas
dos cosas le dice que si no regresa, le quita el candelero, y todo lo que ve
son elogios buenos.
Quiere decir,
que el Espíritu del Señor está llamándonos a cada uno de nosotros ¡a volver al
primer amor!
Porque cuando
vuelva al primer amor, volverá a las locuras de las primeras obras.
Cuando usted
ama, hace algunas locuras.
¿O no? No es
tan coherente cuando ama, me asustan los que son tan coherentes cuando aman,
porque le digo a esa mujer, no te cases con ese “bobo”, porque no es capaz de
hacer ninguna locura, ése no te ama y me lo vas a decir al tiempo, tengo razón
en lo que estoy diciendo, el amor no es muy coherente, porque en el amor
también hay una pasión, pero que es pura, no es una pasión insana, no es una
pasión de qué voy a sacar, no es esa clase de pasión desordenada, es una pasión
que me impulsa a amar por sobre todas las cosas.
Así que el
Espíritu del Señor está diciendo que: ¡Tenemos que regresar!
¿Qué ocurre
cuando se sirve a Cristo sin el fuego del primer amor? Se abrigan en el
corazón segundas intenciones.
Cuando el
apóstol Pablo reunió a los ancianos de Éfeso, les dijo:
Porque yo sé
que después de mí se levantarán hombres de vosotros mismos, hombres
que hablen cosas perversas para arrastras tras sí a los discípulos.
¿Qué está
diciendo? Lo que vemos hoy en la Iglesia. Se levantarán hombres que hablen
cosas perversas, para arrastrarlos, no tras de Cristo, sino tras sí.
Es decir,
cuando no está el primer amor y el fuego del primer amor,
hay segundas intenciones.
Ya no hacemos
como Cristo, que dice que hacía exactamente lo que el Padre le ordenaba, sino
que empezamos a pensar:
¿Qué es lo que
me conviene? ¿Qué me conviene a nivel personal, matrimonial, a nivel familiar?
Es más, ¿Qué me
conviene para traer éxito al ministerio que Dios me dio?
¡Segundas
intenciones!
Ya no estamos
arrastrando a la gente tras Cristo, lo estamos arrastrando tras nosotros, si
algo de esto hay ahí adentro, ¡hay que
regresar!
Nunca leí un
solo versículo donde el Padre le diga al Hijo: ¡Busca tener éxito en el
ministerio!
¡Si me lo
encuentra le pago lo que usted quiera, no dice eso en ningún lado!
Porque nunca la
visión de Dios está en el éxito del ministerio, porque el éxito de la vida y
del ministerio está en hacer exactamente lo que el Padre nos ordene por su
Espíritu Santo.
Eso es éxito,
sea que le toque el lugar presidencial, la cárcel o la muerte.
¡Si ha hecho
exactamente lo que el Padre ordena por su Espíritu Santo, ha tenido éxito!
El éxito está
reflejado en Hebreos 11: ¡Los que taparon bocas de leones y los que fueron aserrados a la mitad, ambos tuvieron éxito! Porque
hicieron exactamente lo que Dios les había dicho.
Así que éste
no es cualquier año... ¡Usted este año entra a un año de purificación del fuego
de Dios!
En el año de
fuego estamos tratando
con el fuego consumidor de Dios, porque estamos hablando de reino y el reino
está ligado al fuego, así que nadie puede jugar al reino sin quemarse.
Al reino no se
juega, el reino es una poderosa realidad, cuando amamos a Cristo con el fuego
del primer amor, nunca más diremos que trabajamos para Él o por Él; sino que
diremos que Cristo trabaja en nosotros.
Algunos dicen:
“Estoy trabajando para el Señor”, “Estoy sirviendo al Señor”...
¡No! Es
Cristo sirviendo al Padre a través de mí. ¡Qué cambio!
Entonces nada
es mío, porque si “yo le estoy sirviendo”, algo tengo de qué gloriarme, porque
“yo le estoy sirviendo con mis manos”; ochenta años sirviéndole... ¿Dónde está
la gloria? No está en Cristo.
Pero si yo
digo: “ochenta años Cristo sirvió a través de mí”, ¡hay un cambio!
¡Hay algo
que tiene que ver con el primer amor! |
II) ÉSTE ES EL AÑO
EN QUE SE JUZGA LA MENTIRA
Y SE ESTABLECE LA VERDAD
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Este segundo
punto es una de las cosas más importantes
que
voy a lanzar en este momento acerca
de la palabra profética de
este año:
“Pero cierto hombre llamado
Ananías, con Safira su mujer,
vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer;
y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles.
Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que
mintieses
al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?
Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder?
¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.
Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró.
Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.
Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.
Pasado un lapso como de tres
horas, sucedió que entró su mujer,
no sabiendo lo que había acontecido. Entonces Pedro le dijo: Dime,
¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto.
Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor?
He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán
a ti.
Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los
jóvenes,
la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.
Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron
estas cosas.”
Hechos 5:1-11
Lo ocurrido con
Ananías y Safira, es una muestra de lo que comenzará a ocurrir con el juicio de
Dios sobre la mentira a partir de este año.
¿Con qué
base va a ocurrir esto?
Va a ocurrir
con base a la palabra profética que Dios dio en el año 2005, donde la
Iglesia era regresada al gobierno teocrático, al reinado de David y a los cinco
ministerios.
Legalmente
hablando, para Dios, desde que Él lo dijo así es.
No importa la
condición externa de la Iglesia, Dios dijo desde el 2005 que: ¡La Iglesia
era regresada y Él va a juzgar sus cosas de acuerdo a lo que Él estableció!
Quiere decir
entonces, que cuando hablamos de esta Iglesia, estamos en una Iglesia que tiene
claramente establecida su autoridad.
Es una Iglesia
bajo gobierno teocrático, la autoridad apostólica está establecida. Pedro en
este caso es el instrumento de Dios para ejercer el juicio divino sobre la
mentira.
Dios juzga la
falsedad del corazón de estas personas, porque estas personas querían aparentar
ser generosas en el reino, y recuerde que estaban en el ámbito del reino, olían
el perfume del reino, olían todo eso y vieron que en el reino se empezó a
disparar una serie de personas que empezaron a dar y a poner a los pies de los
apóstoles y al no ver necesidad y dijeron: “tenemos también que oler a reino”.
¡Y
presentaron una ofrenda mentirosa!
La mentira Dios
la catalogó, no como una mentira contra los hombres, sino como una mentira
contra el Espíritu Santo.
E
inmediatamente cae muerto Ananías, y a las tres horas cae muerta Safira... Pero
me llama la atención dos versículos el 5 y el 11, dos veces dice: Y vino
gran temor sobre la Iglesia y sobre todos los que oyeron.
Pero no solo vino
gran temor para que la Iglesia supiera que en el reino de los cielos no
se puede aparentar, no se puede vivir en la mentira y continuar avanzando...
Sepa
cualquiera que viva en la mentira, que este año será juzgada, si vive en algún
área de mentira, por favor en el Nombre de Jesús, le suplico arrepiéntase,
porque este año usted será juzgado en la mentira, si vive en lo falso será
juzgado, Dios tiene que corregir lo que está podrido dentro de su Iglesia.
Éste es el
año, en que muchos ministros homosexuales y que están guardando el pecado y
saben que están en pecado y no han oído la voz del Espíritu Santo, serán
expuestos a su vergüenza, a partir de este año comenzará cual nunca antes.
¡Usted tiene
que saber lo que está diciendo el Espíritu Santo!
Y si lo va
hacer con un ministro más reconocido, también lo va a hacer con usted y
conmigo.
Si estamos
guardando pecado en nuestro corazón, del cual aún Dios nos ha hablado, del cual
aún nuestras autoridades nos pudieron haber hablado, del cual algunos otros nos
pudieron haber hablado, pero nunca hemos querido arrepentirnos, éste es el año
donde será expuesto a la vergüenza pública.
¡Lo
comenzará a ver porque tiene que ser juzgada la mentira!
Pero sigue
diciendo que no solo vino temor sobre la Iglesia y los que
oyeron, sino que:
“Y por la mano de los
apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo;
y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.
De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos ...mas el pueblo los alababa grandemente.
Y los que creían en el Señor aumentaban más,
gran número así de hombres como de mujeres;
tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y
lechos,
para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos.
Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén,
trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados.”
Hechos 5:12-16
¡Cuando la
mentira se juzgó, la Iglesia explotó!
Déjeme
mostrarle una visión profética del profeta Zacarías, algo muy extraordinario de
unas de las visiones que él tuvo.
Una de ellas es
de un rollo que volaba:
“De nuevo alcé mis ojos y
miré, y he aquí un rollo que volaba.
Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí:
Veo un rollo que vuela, de veinte codos de largo, y diez codos de ancho.
Entonces me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la
tierra;
porque todo aquel que hurta (como está de un lado del rollo)
será destruido; y todo aquel que jura falsamente
(como está del otro lado del rollo) será destruido.
Yo la he hecho salir, dice Jehová de los ejércitos, y vendrá a la casa del
ladrón,
y a la casa del que jura falsamente en mi nombre;
y permanecerá en medio de su casa y la consumirá, con sus maderas y sus piedras.”
Zacarías
5:1-4
Estamos viendo
una visión de lo que Dios hará a partir del año 2007 juzgando el hurto y el
robo.
El hurto, que
es menos que el robo, es algo que la policía no lo puede detener, pero déjeme
decir que, aunque la policía no lo detenga, el Dios altísimo lo va a juzgar,
porque solamente en la cárcel lo que se prueba es el robo y la violencia que
tiene el robo.
¡Dios dice
que juzgará hurto también y que va a juzgar la falsedad!
Pero me llamó
la atención respecto de cuándo vino esto y esto me llenó de gozo. Dice que vino
inmediatamente después que él dijo:
“Y él dijo: Estos son los
dos ungidos
que están delante del Señor de toda la tierra.”
Zacarías 4:14
El profeta
acababa de tener una visión: Dos ramas de olivo, por medio de dos tubos de oro,
que vertían aceite como de oro y él no sabía qué era y él le dice: “Estos
son los dos ungidos que están delante del Señor de toda la tierra”.
¿De quién habla?Está hablando
de Zorobabel el gobernador y Josué el sumo sacerdote.
La unción de
Zorobabel, ¿qué unción es? Rey, gobernante.
La unción del
sumo sacerdote, ¿qué unción es?
Esta profecía
lo que nos está diciendo es:
¡Cuando yo
le revele a mi Iglesia, la unción de reyes y sacerdotes, la cual estará delante
de mí sobre toda la tierra, entonces yo enjuiciaré la mentira!
Esto viene, el
juicio viene...
E inmediatamente después que Zacarías ve las dos unciones trabajando juntas
para reedificar el templo.
¿Está
entendiendo en el Espíritu lo que estamos viendo?
¡Y el que no lo
está entendiendo tendrá que entrar en el Espíritu, para entenderlo!
Estas dos
unciones no hace dos días que nos fueron reveladas, hace mucho tiempo que
hablamos de ellas, que vivimos en ellas, que sabemos lo que significan.
Quiere decir
que a la Iglesia que se le han revelado estas dos unciones de reyes y
sacerdotes, que trabajan como un matrimonio de Dios, entonces por esa unción
puesta en la Iglesia Dios podrá operar sobre la Iglesia para juzgar la mentira
y para juzgar la falsedad.
¡Porque Dios no
puede construir hasta que no destruye!
¡Nunca se puede
construir si primero no se destruye lo que está incorrecto!
Por eso las
cuatro primeras obras y órdenes de Dios a Jeremías son de destrucción, para que
las dos últimas sean de construcción.
¡Primero se
juzga la mentira, segundo se establece la verdad!
¡No sólo
será un año en que se juzgará la mentira; será un año en que se establecerá la
verdad!
Cuando el
apóstol Pablo habla de la Iglesia, dice que la Iglesia tiene dos cosas
importantes:
Habla de la
naturaleza y las características de la Iglesia, le está escribiendo a Timoteo y
le dice:
“Esto te escribo, aunque
tengo la esperanza de ir pronto a verte, para que si tardo,
sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios,
que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.”
1
Timoteo 3:14-15
Una vez más
son dos las declaraciones que Dios hace sobre su Iglesia.
Y le dice
cuando se trata de la verdad, la Iglesia es columna, porque
sostiene el peso de la verdad; y también es baluarte,
porque es el apoyo donde la verdad descansa.
¡Timoteo y a
todos los "Timoteos" que están en la Iglesia: tienes que saber cómo conducirte en
la Iglesia de Dios!
Porque la
Iglesia de Dios es la columna que sostiene el peso de la
verdad y es el baluarte donde se apoya, descansa la
verdad.
Quiere decir,
que cuando Dios ve que la Iglesia pierde su esencia de verdadera, cuando Dios
comienza a ver que lo puro y lo impuro da lo mismo dentro de la Iglesia, ¡Dios
no puede hacer otra cosa que venir como fuego consumidor a juzgar
lo que está incorrecto!
¡Ore para que
eso venga!
Porque
entonces, vendrá temor sobre la Iglesia, temor sobre los que
oigan y va a explotar la Iglesia de Jesucristo.
Porque van a
aumentar más y más cada día; no dice que fue un proyecto evangelístico lo que
hizo aumentar a la Iglesia más y más cada día, sino que fue el juicio de la
mentira.
Le doy un
plan evangelístico: ¡El juicio de la mentira! ¡Nunca nadie trajo este plan evangelistico!
Pero como soy
un profeta de Dios lo traigo.
¿Usted pensaba
que esto no es un plan evangelístico?
—Y no, porque quién
está bien delante de Dios—.
El que camina
en Cristo, está bien delante de Dios, dice que “somos sencillos hijos de Dios”.
Si vive sencillo y escucha la voz del Espíritu, no tiene que temer ningún
juicio, si le teme “hay que arreglar las cosas hoy”, porque mañana es tarde.
¡Estas cosas
comenzarán a ocurrir!
De parte del Espíritu del Señor. |
III) ÉSTE ES EL AÑO
EN QUE LA IGLESIA VA A EJERCER
SU AUTORIDAD DE REDIMIDA
|
 |
Ahora estamos
hablando de Melquisedec y cuando habla
de Melquisedec y de su reinado, habla de
las dos unciones
que están en él, porque dice:
“...cuyo nombre significa
primeramente Rey de justicia,
y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz;
sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni
fin de vida,
sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.”
Hebreos 7:2b-3
¿Cuál es la
naturaleza de Melquisedec?
Una naturaleza
que no está ligada a nada humano, no tiene padre, no tiene madre y no tiene
genealogía, algo extraño.
Pero le voy a
explicar el poder de esto “extraño” en la Palabra:
“...Digno eres de tomar el
libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado,
y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y
nación;
y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre
la tierra."
Apocalipsis,
5:9-10
Hemos sido
hechos reyes y sacerdotes por las unciones, lo mismo que tenía
Melquisedec, para que nosotros pudiéramos reinar sobre la tierra.
Pero el punto
para entender esto, es entender la palabra “redención”.
La Iglesia ha
entendido la redención, sólo en dos aspectos: El perdón de los pecados y ser
trasladados al reino de los cielos.
Estos son los
aspectos que entendió, porque la redención es comprar, rescatar, liberar, es
pagar un precio para rescatar algo. Pero lo que dice este pasaje es que
nosotros hemos sido redimidos: de todo linaje y lengua y pueblo y
nación.
¡La
autoridad de la Iglesia estará ligada a la revelación de la redención!
Lo que está
diciendo, es que usted ha sido redimido del lugar donde nació, le está diciendo
que ese país donde nació, no es ni su pueblo, ni su nación, ni su linaje.
¡Pero si yo amo
a mi país!
Pero la Biblia
dice que, para que la Iglesia use la unción que es de Dios, tiene que recordar
que lo que es de Dios no puede estar ligado a los linajes humanos, a las
naciones humanas, a los pueblos humanos, a la sangre humana y a la cultura
humana.
Usted sirve a
Dios desde la nueva naturaleza, que no la puede atar a su cultura, atar a su
nación, que no la puede atar a su pueblo, ni a su lengua...
¡Si no se ve
desatado de su pueblo, desatado de su lengua, desatado de su nación; rescatado
y redimido, ¡Nunca podrá usar la unción de redimido, aunque lo sea!
Por eso el
apóstol Pedro hace una sustitución, y cuando habla de:
Linaje, dice linaje escogido.
Nación, dice nación
santa.
Pueblo, dice pueblo
adquirido por Dios.
¿Dónde están mi
nación y la suya, ahí?
¿Dónde está su
pueblo y mi pueblo ahí?
¿Dónde está su
lengua y mi lengua ahí?
¡Cuando lo
humano detiene a lo divino, aunque usted tenga toda la autoridad, no puede ser
usada! ¡La retiene!
...Porque así
es en “mi país”, porque así se hace en “mi casa”, porque así es
en mi cultura”...
Y las dos
unciones dicen, no puedo salir. No puedo obrar, no puedo operar, porque para
que Yo opere, te tienes que ver como Melquisedec.
Porque estás
compartiendo la naturaleza de él, porque la naturaleza divina que era
Melquisedec, que es Cristo encarnado, es la misma que usted y yo tenemos.
¡Te tienes que ver, sin genealogía!
¿Qué quiere
decir, que no tengo que amar a mis familiares?
Nadie está
diciendo eso, usted entienda la Palabra en el Espíritu, estoy diciendo que no
puede atar lo divino a lo humano, a su lengua, a su pueblo, a su nación, a una mente
cultural que piensa con ciertos parámetros culturales porque entonces no va a
poder liberar la mente de Cristo y sin la mente de Cristo no se liberan las
unciones de rey y sacerdote.
Es una
Iglesia que en este año entenderá lo que significa esta clase de unción.
Quiero mostrar
lo que yo llamo: El principio de redención.
Un día el
Espíritu Santo, mirando la historia de Abraham, él recibe una orden de Dios: ”Vete
de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre a la tierra que te
mostraré.”
Tiene que ver
esta pequeña diferencia: Dios le dijo que se vaya de su parentela, no de su
familia.
Usted tiene que
dividir “parentela” de “familia”, porque algunos cuando hablan de sus
familiares dicen "son mi familia" y no es así, su familia es la que armamos con
la esposa y los hijos, todos los demás son parentela. Ahora, cuando eres hijo
soltero ésa es tu familia, pero cuando te casaste, tu familia es la que acabas
de armar y los demás son parentela.
A Abraham no le
dijo deja a tu esposa, le dijo deja a tu parentela, a tu esposa te la llevas, “llévate
a Sara” y vete.
Ahora bien, el
Espíritu Santo me preguntó: ¿Por qué ésta fue la orden?
Le respondí, tú lo sabes, son cosas tuyas, son cosas que solo tú sabes.
¿Por qué es la
orden? La respuesta mía fue, porque era tu voluntad perfecta para Abraham, y salí
del paso.
Pero el
Espíritu dijo: está bien, pero está mal.
¿Sabes por qué?
Porque a eso Yo lo llamo el principio de redención.
Dime para que
lo entienda y el Señor dijo:
Yo le dije a
Abram que sería padre de Israel, pero a Abraham le dije que sería padre de
naciones.
Pero antes
de transformar a Abram en Abraham, yo tenía que ver en Abram la obediencia de
salir de su parentela y de su tierra, porque yo necesitaba que Abram fuera el
primer “extranjero y advenedizo”.
Que Abram me
permitiera hacer un hombre que dejara su linaje, que dejara su pueblo y que
dejara su nación, para que tomara lo que era mío y Yo lo pudiera usar.
¡Y Yo lo
pudiera usar a él para levantar naciones y reyes de sus lomos!
Pero, si
Abram no entendía que tenía que ser redimido, si entendía que se tenía que
seguir quedando con sus ídolos en Ur, con su mamá y su papá en Ur, con su
cultura de Ur de los caldeos, ¡Nunca sería padre de naciones!
Lo hice en
Abraham, porque Abraham es el padre de la fe.
¡Oh sí! Y
entonces Él preguntó, ¿qué hago yo con todos mis hijos cuando vienen a Cristo?
Lo entendí, lo
mismo.
Lo primero que
hace cuando venimos a Cristo es redimirnos, es decir, me saca no sólo mi
pecado, no sólo me saca la naturaleza satánica, no sólo me saca de la potestad
de las tinieblas, no sólo me entra al reino, me está diciendo:
Como a
Abraham, “te redimí de tu lengua, te redimí de tu pueblo, te redimí de tu
nación, te redimí para mí.
¡Para que me
levantes una generación para Dios!
¡Que no estará
atada a una cultura! ¡Que no estará atada a una geografía! ¡Que no tendrá que
ver con un país, ya ni te importará el país! ¡Verás a todos los hombres y
mujeres igual!
¡Gracias Señor,
por quitarme lo bruto, estoy entendiendo!
¡Si Abraham
iba a ser padre de ustedes, Yo lo tenía que hacer con Abraham!
¡Sin el
principio de redención, aunque yo tenga toda la autoridad, no la puedo usar!
A veces pensamos:
“Si oro más y ayuno más, tendré autoridad”. No, si no se te quita tu
nacionalidad, no tendrás autoridad.
Si yo sigo
diciendo que se me quedó pegado “lo argentino”, ¡jamás tendré autoridad!
Porque a Dios
no le importa eso, porque es humano, porque eso me ata, eso me limita, me hace
como chaleco de fuerza que no me sirve.
¡Estoy tirando
algunos ídolos! ¡Qué bueno que se caigan!
¿Quiere usar
una unción diferente, una autoridad diferente?
¡Dígale a Dios
que está dispuesto a que lo redima de su país!
¡Ya no actuaré
más como se actúa en...!
¡No pensaré más
como se piensa en...!
¡No miraré más
como se mira en...!
¡Ahora
actuaré como se actúa en el reino!
¡Ahora
miraré como se mira en el reino!
¡Ahora lo
haré como Cristo lo haría!
Entonces hay
poder, hay autoridad, todo lo que usted haga empieza a prosperar.
¡El
principio de redención!
Pero hay otra
cosa, dice que la unción que íbamos a usar, es algo muy tremendo.
En Apocalipsis
dice: reinaremos sobre la tierra.
No dice:
reinaremos en la tierra.
Porque usted
para reinar en la tierra necesita un puesto político, necesita que los
hombres bajo el sistema de los hombres, le den un lugar para que usted tenga la
influencia de gobernar, cuando lo quitan de ese puesto ya no tiene más
influencia, ni tiene más gobierno, porque le quitaron el puesto.
Puede actuar
para gobernar en la tierra porque le dieron el puesto, ya sea de
barrendero. O sea, si tiene el poder de ser barrendero en una empresa lo
tuvieron que contratar, si lo echan ya no tiene el poder de hacerlo.
Lo que está
diciendo Dios no es eso, dice: reinaremos sobre la tierra.
Lo que quiere
decir es: Mis hijos, mi Iglesia, por la unción de rey y sacerdote,
por la naturaleza divina que la habita, cuando reina, no “reina en”, “reina
sobre” todo sistema humano y diabólico, porque para ellos no requiere
ninguna clase de puesto terrenal.
Si usted creía
que para ser poderoso y hacer cambios en la nación necesita de un puesto
político de un gobernante, está equivocado. Sí lo puede tener si Dios lo llama,
pero entienda, aunque usted no lo tenga, usted ejerce autoridad.
Es muy
sencillo, estaba el gobernante, estaba Pablo y estaba el mago.
Y Pablo se
levantó y dijo al mago: eres un hijo del diablo, eso eres. Lleno del Espíritu
Santo le dijo eres hijo del diablo, así que a partir de ahora te quedarás
ciego, no verás por un tiempo; y el gobernador creyó maravillado de la doctrina
del Señor.
¡Toda una
región quedó en manos de la autoridad apostólica por la autoridad que Pablo
desató!
Cuando Elías
llegó a ver al rey, ¿quién tiene más poder que el rey en la tierra? Nadie. Pero
como Elías era una autoridad de sobre la tierra, dijo: Aquí no
llueve hasta que yo hable. Lo miró y dijo: Y ese loco, sáquenmelo del palacio.
...Lo buscó por
todos lados al loco, eso es reinar sobre, el rey reina en y puede hacer sólo algunos cambios.
Iglesia
nosotros reinamos sobre; que nadie le mienta, que nadie le diga
que usted es una pobre iglesita que no puede hacer cambios en su ciudad, porque
Dios le dijo a una de las Iglesias: Yo te entregaré y se van a arrodillar a
tus pies los de la sinagoga de Satanás, yo lo haré por ti, se lo está diciendo
a una Iglesia local.
Ése es el
poder de una Iglesia si sabe lo que tiene!
¡Sí sabe
quién es! ¡Sí sabe que es luminar! ¡Sí sabe que es candelero, sí
tiene aceite y tiene llama!
¡Ella sabe
que puede cambiar la ciudad donde vive aunque no haya ni un solo hermano que
tenga un puesto político!
¡Aleluya!
¡Porque lo
que la Iglesia diga eso será hecho! |
IV) ÉSTE ES EL AÑO
DE ENTRAR A SU PERFECCIÓN
|
 |
“Era Abram de edad de
noventa y nueve años, cuando
le apareció Jehová y le dijo:
Yo soy el Dios Todopoderoso;
anda delante de mí y sé perfecto.
Y pondré mi pacto entre
mí y ti, y te multiplicaré en gran manera.
Entonces Abram se postró sobre su rostro, y Dios habló
con él, diciendo:He aquí mi pacto es contigo, y serás padre
de muchedumbre de gentes.Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham,
porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.
Y te multiplicaré en gran manera, y haré naciones de ti, y reyes saldrán de ti."
Génesis
17:1-6
El primer principio: La muchedumbre de gentes viene cuando se es perfecto.
¿Queremos
multiplicación, necesitamos perfección? Se lo dijo a Abraham, hay un principio.
Como Abraham,
eres padre de la nación, pero si eres perfecto, serás padre de naciones, ¿quieres
multiplicación para el Señor? tenemos que entrar a su perfección.
¿Qué ocurrió
con Abraham? Lo mismo
que con usted y conmigo, se desesperó.
Porque si Dios
lo mira a usted a la cara y le dice “sé perfecto” usted se desespera, porque
sabe que su humanidad no le permite ser perfecto, pero justamente siempre ése
es el mensaje de Dios: que usted se desespere.
¿Cómo es esto? Claro,
para que deje de confiar en sus fuerzas; porque en sus fuerzas usted jamás va a
ser perfecto, yo jamás voy a ser perfecto. ¡Este vaso de barro jamás va a ser
perfecto en sus fuerzas!
¡Él le está
diciendo a Abraham, aprenderás a ser perfecto, porque la perfección es esto,
vivirás entregado por completo a hacer pura y exclusivamente mi voluntad!
¡Cuando
hagas pura y exclusivamente mi voluntad serás perfecto!
¡Dejarás de hacer
Ismael!
¿Entiende?
¡Deja de hacer Ismael y sé perfecto!
¡Deja de mentir
de tu esposa, para que no te la quiten y sé perfecto!
¡Si Yo te saqué
de Ur de los caldeos, no es para que te agarraran a tu esposa y te mataran a
ti!
¡Has pura y
exclusivamente mi voluntad y sé perfecto!
Ahora el
Espíritu Santo me detuvo en una frase que la puede leer y puede no significar
nada, porque quiero explicar lo que para Dios significa perfección, porque
vamos a ver algo del apóstol Pablo:
“Entonces Saulo, que también
es Pablo, lleno del Espíritu Santo."
Hechos 13:9
¡En esta
gloriosa expresión y sencilla! Hay una explosión de la revelación de lo que
significa ser perfecto y quiero que lo vea.
En la Biblia,
el Señor muestra muchos hombres que se le cambiaron los nombres, por ejemplo:
Usa el nombre de Jacob e Israel; cuando habló con Simón le dijo, tú serás
Pedro... Es más, una de las cartas de Pedro dice: Simón Pedro a... Él mismo usa
los dos nombres.
Pero con Pablo
es la única vez que aparece una frase de unión entre el nombre natural Saulo y
el nombre espiritual Pablo, está diciendo, Saulo que también es,
el hombre natural se ha fundido con el hombre espiritual y son uno.
El hombre
natural de Saulo, nunca más estorba y es verdad, nunca en la Biblia usted ve ni
una sola vez que Saulo estorbe a Pablo.
¡Ni una vez
ve en Pablo que el hombre natural, estorbe al hombre espiritual!
Por eso la
Biblia ¡Oh, bendita sea la Palabra del Señor! dice lo correcto... ¡Saulo
que también es Pablo!
¡Seremos
perfectos cuando Dios diga: éste que también es éste!
Es decir,
cuando lo natural que es del hombre, lo humano y lo espiritual que es de Dios,
se funden y se convierten en uno, usted y yo llegamos a ser perfectos, porque
lo natural ya no le estorba a lo espiritual, ya lo natural no le estorba a
Dios, ya lo natural está de acuerdo con Dios.
Y esto mismo es
lo que dice en Efesios, cuando dice:
“Y a Aquel que es poderoso
para hacer todas las cosas
mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos,
según el poder que actúa en nosotros."
Efesios 3:20
Aquél que es
mucho más poderoso para hacer mucho más de lo que pedimos y entendemos,
según el poder que actúa en nosotros... Mire la mezcla.
Cuando habla
que es poderoso para hacer mucho más de lo que pedimos y
entendemos, esos somos nosotros.
Pero luego dice el poder que actúa en nosotros; esto nos habla del Espíritu Santo.
Lo que está diciendo entonces es:
Cuando lo
natural en mí, que es la imagen y semejanza de Dios con la cual fui creado,
está fundido con el poder sobrenatural del Espíritu Santo, porque está en mí,
yo he llegado a ser perfecto.
¡Ah, eso está
en la Biblia, es imposible! ¡En el cielo llegaremos!
¡NO! ¡Es que si
no llegas aquí no creo verte allá! ¡Dudo que te vea allá, si no llegas aquí!
¡Aquí no lo
hago, pero allá lo voy a hacer; la vas a hacer abajo, como cocinero del diablo!
¡Y que no se te caiga el dedo mientras estás cocinando!
¡Quiere
decir que se puede ser perfecto!
¡Es simple!
Sí, camine para que lo natural se funda con lo espiritual y usted sea uno,
porque eso es perfección.
¡Éste es el
año de entrar a la perfección de Dios!
Luego de eso,
cuando Dios lo diga y lo vea, le dirá: Abraham, ahora eres muchedumbre.
Dios conocía
tanto a Abraham, que antes que Abraham se lo demostrara, Él ya lo hizo, porque
no necesitaba que se lo demostrara, cuando Dios le habló, sabía que Abraham iba
a llegar, y realmente después del 17, usted no ve más nada del viejo Abram, lea
su Biblia...
Por eso este
año para usted y para mí, es un año de perfección.
Hay algo más acerca de la perfección que lo dice el apóstol Pablo:
“No que lo haya alcanzado
ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo,
por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.
Así que, todos los que somos
perfectos, esto mismo sintamos;
y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.
Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla,
sintamos una misma cosa."
Filipenses
3:12 y 15-16
Otra vez,
aparece una contradicción: No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea
perfecto; y luego dice todos los que somos perfectos.
¿No se pone de
acuerdo Pablo? No, no hay ninguna contradicción, está hablando de la “meta”. ¡Y
la “meta” es que cada día alcancemos un nivel más alto y más alto de
perfección!
Pablo dice: Ya
soy perfecto, pero no tengo la perfección por la cual Cristo me agarró, por eso
sigo corriendo para alcanzar la clase de perfección para la cual Cristo me
agarró para que yo llevara.
Él sabía
para qué Cristo lo había agarrado, “asido”, y dice, yo estoy perfecto;
pero no estoy perfecto en el sentido de la meta, todavía tengo que alcanzar
niveles superiores para estar en la perfección que Cristo tiene.
Luego dice, pero los que somos perfectos sintamos lo mismo, y más
dice: cuando alguien siente algo diferente, esto no será de su carne, esto también
se lo mostrará Dios.
Y cuando usted
es perfecto y alcanzó un nivel más de perfección y Dios le mostró un sentir diferente,
usted, ¿se enorgullece?
No, lleva a
los que están más abajo hacia “arriba”, hasta que todos sintamos lo mismo y sigamos
una misma regla.
Por eso cuando
dice si sentís otra cosa, se lo mostrará Dios, no es nada carnal,
no es nada tu idea, porque cuando estamos en perfección todos sentimos una
misma cosa. |
V) ÉSTE ES EL AÑO
DE PUERTAS ABIERTAS
PORQUE ES AÑO
DE OPORTUNIDADES DIVINAS
|
 |
“Yo conozco tus obras; he
aquí, he puesto delante de ti
una puerta abierta,
la cual nadie puede cerrar; porque
aunque tienes poca fuerza,
has guardado mi palabra,
y no has negado mi nombre.”
Apocalipsis 3:8
Este principio
lo quiero enseñar a través de una vida muy ejemplar: La vida de José.
José estaba en
medio de la adversidad de la cárcel, interpretó el sueño del copero, interpretó
el sueño del panadero, en Génesis capítulos 39 al 41, usted lo puede leer y lo va
a entender.
Tanto el
copero, como el panadero habían trabajado para el faraón y los habían metido en
la cárcel; le dijo José al copero que sería restablecido en su puesto y le dijo
al panadero vas a morir ahorcado, pero ¿que sucedió luego?
En José se
cumple el espíritu de esta palabra, porque para tener año de puertas
abiertas hay ciertas condiciones en esta palabra:
Lo primero que dice: Yo conozco tus obras, las obras de José ante
Dios eran perfectas.
Esto es lindo, he puesto delante de ti una puerta abierta, pero no empieza ahí.
Empieza en yo
conozco tus obras, y las obras de José eran perfectas.
Y después dice: ...aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi
nombre.
Cuando José
estaba en la cárcel tenía pocas o ninguna fuerza, pero había guardado su
palabra y había guardado su nombre.
¿Usted
quiere puerta abierta? ¿Obras perfectas? Guarde su palabra y su nombre.
¿Hay
condiciones? Hay condiciones para el año de puertas abiertas.
Ahora, para
tener un año de puertas abiertas y de oportunidades divinas, Dios tenía
que enseñarle a José a discernirlas, igual que a nosotros, tenía José que
aprender a discernir entre la oportunidad humana y la oportunidad divina.
Porque cuando
uno dice, año de oportunidades divinas, la gente le quita lo divino y se queda
con la oportunidad y dice: ¡Toda oportunidad en el 2007 es mía!No, yo dije oportunidades
divinas.
¿Qué ocurrió
con José?
Estaba en la
cárcel y ¿le dijo al copero que tenía una buena profecía “yo te dije exactamente
lo que te iba a ocurrir y que te iba a restablecer? No, le dijo “acuérdate de mí”; ahora, ¿usted haría lo mismo?
Yo lo haría,
era una oportunidad para salir, porque no hice nada y estoy acá, limpiando esta
cárcel, yo no hice nada aquí, ¡Ayúdame cuando salgas!
Pero la Biblia
dice: que el copero se olvidó de José.
¡Que
desagradecido! ¿Cómo que se olvidó?
Pero fue
Dios quien lo hizo olvidar.
¡Porque Dios,
durante dos año más de cárcel, desbarató la oportunidad humana y sacó a luz la
oportunidad divina!
¿Por qué
desbarató la oportunidad humana?
Si el copero se
acordaba de José y José le interpretaba algún sueñito a Faraón, seguramente
Faraón lo iba a sacar de la cárcel, pero lo iba a hacer uno más dentro de sus
sabios, era bueno con esto de interpretar...
¿Hubiera
alcanzado algo más?
Pero las
oportunidades divinas son para alcanzar el propósito que ya Dios tiene diseñado
para ti, la oportunidad humana te lo aborta, porque te deja a un cuarto del
camino, aunque te sacaron de la cárcel.
Dios dijo:
vamos a abortar este asunto, que venga la oportunidad divina y preparó la
oportunidad divina hasta que lo hizo soñar a Faraón y nadie le va a decir nada,
no hay sabio que se lo va a interpretar, ni el cuento quería contar, no quería
contar nada el hombre, se puso terco como una mula.
Y el copero
dijo: ahora me acuerdo de mis pecados, Dios le dijo “ahora sí te acuerdas”.
¡Qué tremendo
es discernir!
¿Que tienes uno
que sí interpreta? José se lo interpretó.
¿Y sabe
dónde terminó?¡Segundo de Faraón, con el anillo de Faraón en la mano de José!
¿Qué
oportunidad quiere, la humana o la divina?
Entonces, deje
de corretear la humana.
¡2007 año
de oportunidades! Sí mi
amado, es año de oportunidades y es año de puertas abiertas, pero es año de
oportunidades divinas, donde yo tengo que estar en paz oyendo al Espíritu Santo,
para saber cuál de las oportunidades que vienen de verdad son de Dios; y no se
sorprenda que puedan ser muchas, no limite a Dios, no importa; pero deje que
Dios haga con usted lo que Él ha previsto, porque el punto es éste. Dios le va
a dar a la Iglesia oportunidades divinas, porque Dios ya tiene un proyecto con
la Iglesia. ¿O usted cree que nos dejó aquí sin proyecto?
Dios nunca hace
nada sin proyecto, Dios ya tiene un proyecto y si seguimos buscando las
oportunidades humanas, estamos cancelando el proyecto.
Entonces Dios
está desbaratando las oportunidades humanas para darle a la Iglesia las
oportunidades divinas y que la Iglesia llegue a tener el anillo en su mano.
¡Esa
autoridad de gobierno, que lo que la Iglesia sella, es como si lo sellara Faraón!
¡Le parece
poco poderoso!
Dios está
haciendo algo muy impresionante en este momento, pero sé como profeta del
Altísimo, que lo que estoy hablando por el Espíritu, no va a caer una palabra a
tierra.
Y yo
quiero, y Dios quiere en este año, vernos prosperar; pero hay mucha gente que
ya no tiene el primer amor, si le sirven en un ministerio, hacen esto y
aquello, pero en su corazón no está el primer amor y de las cinco cosas que
hablé, quiero detenerme en ésta, porque sé que aunque Dios nos prospere y nos
bendiga, si no volvemos a la pasión del primer amor, todo será como si nada y
el Señor a pesar de tantas buenas obras nos tendrá que reprender y con buenas
obras.
¡Yo no quiero
que me reprenda! ¡Yo quiero que me abrace!
Yo quiero que
me diga que mi amor por Él nunca disminuyó, que nunca cambié el aceite por otra
clase de fuente y nunca cambié la llama por un bombillo.
Que nunca
intenté hacer nada en su Iglesia, que no fuera de su Espíritu, que no fuera del
fuego de su llama...
Cinco cosas
Dios nos habló que quiero que le queden en su corazón y en su mente:
¡Éste es un año de fuego purificador!
¡Es
un año en que se juzga la mentira y se establece la verdad!
¡Es
un año en que la Iglesia ejerce su autoridad de redimida!
¡Es
un año de entrar a su perfección!
¡Es
un año de puertas abiertas
Pero déjeme decirle que, la primera puerta para todas éstas, es el primer amor.Y usted dirá ¿Y cómo haremos con las primeras obras?
No se preocupe,
si llega al primer amor vienen las primeras obras.
¿Cuántas veces
usted escucha a alguien que le dice: fui tentado; y dice no lo hice porque yo
temo a Dios?
Pero por dentro, ¿qué pasó por dentro? Por fuera no lo hice porque temo a Dios, pero si
por dentro todavía está, el primer amor se fue, porque cuando tú estás
enamorado, no quieres engañar a tu esposa. Cuando tú estas enamorado de Cristo,
no quieres hacer nada que le desagrade.
Por eso, el único
llamado que el Espíritu Santo me deja hacer es para todos nosotros: regresar
al primer amor.
No se trata de acciones exteriores muy grandes ni rimbombantes, pero sí se
trata de una condición del corazón, que se regrese...que se regrese.
Yo quiero pedir
a los que de verdad saben que la llama del primer amor se ha extinguido, puedes
ser pastor, líder, no se trata de que a los pastores no nos pasa, ¡es a los que
más nos pasa!
¿Realmente las
obras que haces hoy es por amor de su Nombre o por amor a Él?
¿Tu corrección,
rectitud, celo y santidad, es por hacer lo correcto o por amor a Él?
¡Que confundidos estamos!
A veces me he
confundido mucho, tengo más celo que amor y Dios me dijo que tengo que tener
más amor que celo, porque si tengo el primer amor, tengo el celo correcto.
Así que de
verdad le ruego que regresen al primer amor.
Proféticamente hoy, como Iglesia necesitamos estar de pié no solo por nosotros
sino también por la Iglesia, porque la verdad, la Iglesia no está en el primer
amor...
Y yo entiendo,
como equipo apostólico, que nosotros como equipo apostólico, vamos a pararnos
por la Iglesia y con esa autoridad decirle al Señor que todos nosotros, desde
las autoridades para abajo, de la Iglesia de Jesucristo en el mundo, no estamos
en el primer amor.
Pero que hoy
nos arrepentimos, no sólo por nosotros, sino por los demás, aunque no entiendan
ni vean, pero nosotros entendemos y tenemos el deber de llevarlos hacia arriba,
no de condenarlos.
Los tres vamos
a orar por esto; los cinco temas son importantes, pero déjeme decir que para mí
el primero, es la puerta de todos, es el más importante de todos, si hay primer
amor y primeras obras, usted no se va a preocupar de multiplicación,
no se va a preocupar de finanzas, no se va a preocupar de nada, todo va a estar
ahí.
Por esto quiero
que cada uno de nosotros oremos, no sólo por usted... Pero le pido por favor
que tenga en cuenta a la Iglesia de Jesucristo en el mundo porque la Iglesia no
está en su primer amor.
Creo que muchos
candeleros han sido sacados de su lugar; y me duele, porque ¡La voz está en
la Iglesia, Jesucristo no tiene voz sin la Iglesia! ¡La voz está en la Iglesia!
“Padre, en el
Nombre de Jesús, yo te pido perdón Señor, porque ante esta palabra profética
para este año 2007, lo primero que nos estás pidiendo como Iglesia es regresar
al primer amor y a las primeras obras y con toda humildad este equipo
apostólico al que tú nos has llamado y levantado para bendecir las naciones, te
pedimos perdón por nosotros y te pedimos perdón por la Iglesia. Porque si las
autoridades que estableciste se humillan y te piden perdón entonces Tú podrás
sanar la tierra.
Te pedimos
perdón por cada autoridad que está actuando en el mundo sin el primer amor, con
segundas intenciones, trayendo tras sí a los discípulos, como dice
tu Palabra.
¡Señor, por
favor perdónanos!
¡Perdónanos!
¡Oh, aceite
del Espíritu, llénanos una vez más!
¡Oh, llama
del Espíritu, enciéndete poderosamente en los corazones!
Que podamos
volver al primer amor porque las primeras obras volverán solas.
¡Oh, son obras
de entrega, son unas obras tan bellas, que no es un peso es una gloria!
Por eso Señor,
como autoridades apostólicas y proféticas, representamos a toda autoridad en la
Iglesia y te pedimos perdón, para que en medio de tus juicios correctivos
tengas misericordia y esos juicios sirvan como en los Hechos: para traer
temor a todos los que lo escuchen y lo vean; y traer un aumento y
multiplicación sin precedente de la Iglesia y del establecimiento de tu reino
en la tierra.
¡En tu nombre
Jesús, gracias.
Amén!
|
(Apóstol Daniel
Dardano)
Señor, queremos
arrepentirnos con todo nuestro corazón
e identificarnos, como equipo apostólico
y profético, con la
Iglesia de Jesucristo, que ha perdido su primer amor.
Dice tu Palabra
que Cristo amó a la Iglesia y se entregó
por ella.
Señor, qué profundo es esto que estamos diciendo!
Si Cristo amó
y se entregó, quiere decir que su amor para la
Iglesia es absolutamente, exclusivo y prioritario.
Y queremos
pedirte perdón porque como Iglesia de Jesucristo,
nuestro amor, no fue ni
prioritario ni exclusivo.
|
 |
Señor, al estar representando a la autoridad y estar delante de ti, para
identificarnos con los pecados del pueblo, queremos decirte: remite nuestro
pecado, de todo corazón te pedimos, remite nuestros pecados.
Es peor que el
adulterio y la fornicación, es peor que matar y que robar, porque es idolatría,
hemos abandonado el primer amor, pero hemos tomado otros amores como
prioritarios, Tú no te mereces eso y todavía tenemos el derecho de pedirte
porque somos tus hijos. Y todavía te decimos bendícenos, porque soy tu hijo y
te sirvo.
Perdón Señor,
es absolutamente injusto y estamos diciendo la verdad.
¡Es absolutamente
injusto lo que hemos hecho contigo!
Por eso
perdónanos, volvemos a nuestro primer amor exclusivo y prioritario; y nos
rendimos a ti con todo nuestro ser.
En el nombre de
Jesús.
(Profeta
Hernán Cipolla)
Padre, queremos
reconocer delante de ti, nuestra pérdida y nuestro alejamiento de ese primer amor
hacia tu Persona.
Señor, sabemos
lo que estamos haciendo, porque sabemos lo que representa delante de ti, y
sabemos que nos miras a nosotros, pero estás viendo a tu Iglesia en todo el
mundo.
Y con profundo
arrepentimiento y con dolor en nuestros corazones, te pedimos que nos perdones
por haberte abandonado.
Nosotros fuimos
los que te abandonamos a ti.
Señor, estás
detrás de nosotros una y otra vez, no nos dejas ni a sol ni a sombra, y hoy
como tu Iglesia decimos como David, ¿a dónde hoy huiré de tu presencia?
Señor, hoy
exponemos a tu Iglesia delante de tu presencia, para que un genuino y sincero
arrepentimiento corra por toda tu Iglesia, en todo el mundo. Porque si vemos
que las naciones sufren, si vemos que los pueblos están siendo maltratados, no
es por los gobiernos, es por una Iglesia que te abandonó a ti.
Nos
arrepentimos Señor, porque nos entretuvimos en las cosas que son menos
importantes, dimos vueltas sobre las bendiciones, te miramos siempre como aquél
que tiene que dar, que tiene que extender la mano para dar, pero nunca miramos
los pueblos y las naciones que nos rodean para entender que por habernos
alejado de ti, esos pueblos y esas naciones están sufriendo.
Señor, te
pedimos que nos perdones, que quites este pecado de nosotros; y nos volvemos
como Iglesia tuya, a ti de todo corazón y al primer amor, a tu Persona. Señor,
a que realmente seas lo primero, el primer pensamiento de nuestro día y el
último al acostarnos, el pensamiento que está mientras trabajamos, comemos y
nos bañamos...
Señor, la
palabra que está en nuestra boca, los sueños de nuestro corazón, los anhelos,
las metas, los objetivos, que todo seas Tú y todo esté revestido de ti.
En el nombre de
Jesús, porque conocemos tu bondad y sabemos que eres amplio para perdonar, te
pedimos que perdones nuestros pecados como Iglesia. Y nos volvemos de todo
corazón al primer amor hacia ti, solamente hacia ti, no haremos las cosas por
lo que Tú das, no la haremos por la excelencia de tu Nombre, sino por tu Persona.
Por eso decimos
como Pablo, lo único que deseo es conocer a Cristo, todo lo demás es basura
para mí.
Quiero conocer
a Cristo.
En el nombre de
Jesús lo hacemos. Amén.
(Profeta
Daniel Cipolla)
Señor, que cada
uno de nosotros pueda reconocer tu gobierno absoluto sobre la vida, Tú tienes
derecho a todo y queremos nosotros que Tú tomes ese derecho a todo, para que
simplemente en todas las cosas, nosotros nos reconozcamos como tuyos y nada más
que tuyos.
¡Cuán
grandes cosas Tú puedes hacer a través de un remanente!
¡Tu Palabra
lo dice tantas veces, cuán grandes cosas Tú puedes hacer a través de un
remanente!
Úsanos como
remante tuyo, llenos de fuego, para hacer tus obras en medio de estos tiempos.
¡Gracias, Señor.
Amén y amén!
Profeta: DANIEL CIPOLLA
Ministerio Apostólico-Profético "Generación en Conquista"
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