Hernán
Cipolla
Lo
que necesitamos explicarles es que los cinco ministerios establecidos por
Jesucristo cumplen una función particular; pero antes dije, representan a
Jesucristo para la Iglesia.
¿Por
qué digo esto antes de continuar? Porque muchas veces confundimos y ponemos a
los cinco ministerios dentro del paquete de dones que el Cuerpo recibe.
Pero los dones espirituales, ¿quiénes los reparte? El Espíritu Santo.
¿Pero
quién constituye a cualquiera de los cinco ministerios? Como Jesucristo
constituye a los cinco ministerios, los cinco ministerios le representan en la
Iglesia, son la representación de autoridad para la Iglesia.
Ahora
bien, dentro de las labores de los cinco ministerios, hay una labor que es
específicamente para apóstoles y profetas, los cinco representan a Cristo, pero
apóstoles y profetas tienen algunas labores específicas, entre ellas, plantar,
fundamentar Iglesias, confirmarlas, poner el fundamento de Jesucristo y su
doctrina; y establecer ancianos en cada ciudad y región.
Y constituyeron
ancianos en cada iglesia,
y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al
Señor en quien habían creído.
Hechos
14:23
Y Judas y Silas, como ellos también eran profetas,
consolaron y
confirmaron a los hermanos con abundancia de palabras.
Hechos
15:32
...y Pablo, escogiendo a Silas,
salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor,
y pasó por Siria y Cilicia, confirmando a las iglesias.
Hechos 15:40-41
Obviamente
hay otros pasajes, usted conoce Efesios 2:20 que habla que justamente el
fundamento es puesto por apóstoles y profetas...
Usted
recuerda el consejo de Pablo a Tito que lo había dejado en Creta para que
corrigiera lo deficiente y estableciera ancianos en ese lugar...
Quiere
decir que estas tareas de plantar, de fundamentar Iglesias, de poner el
fundamento de Cristo, de confirmar a las iglesias, si usted recorre la
Escritura, se va a dar cuenta que siempre fue una tarea realizada por apóstoles
y profetas.
Daniel
Cipolla
Tenemos
que dejar asentado algo más y es muy importante: Todos los hijos de Dios,
todos, estamos en la tierra para predicar, extender y establecer el Reino de
Dios. Eso lo dice la Escritura, y aún desde el comienzo de la Iglesia desde
Pentecostés, podemos ver la realidad de la Iglesia predicando.
Es
más, hay dos sucesos que ocurren a causa de la persecución que hubo en la
Iglesia primitiva por la muerte de Esteban.
Una
vez que Esteban es apedreado, la Iglesia es esparcida y dice la Escritura que
comienzan a predicar, y cuando comienzan a predicar ocurren dos cosas:
Por
un lado comienzan a predicar; evidentemente en Samaria, luego de que la Iglesia
está predicando aparece la tarea de un evangelista llamado Felipe; y Felipe
comienza a predicar y los samaritanos comienzan a entregarse al Señor y empieza
a haber señales y milagros.
¿Qué
ocurrió? Dice la Escritura que cuando los apóstoles y la Iglesia se enteraron,
¿qué hicieron? Dijeron: ¡Ah, que inicie la Iglesia, que continúen! No,
no, no.
Dice: Enviando a Pedro y a Juan... Enviaron
a Pedro y a Juan, el evangelista se hizo a un costado y dijo: ¡Ésta
es la función de ustedes y la tarea de ustedes!
Es más, usted mira todo el relato en Hechos 8, y se va a dar cuenta que:
1) Que viene bautismo
con el Espíritu Santo cuando los apóstoles ponen las manos sobre ellos, cosa
que aunque había habido milagros con el evangelista, eso no había ocurrido.
2) Un
hombre que medio se había convertido, que era un mago, resulta que Pedro lo
confronta claramente, cosa que el evangelista no había hecho.
¿Se está dando cuenta? Hay unas cuestiones de funciones y de autoridad
establecidas. Por
esas mismas persecuciones otra gente predicó en otros lugares, entró a Fenicia,
entró a Chipre y algunos se animaron a predicarle a unos griegos; fueron los
primeros que se animaron a predicarle a otros que no eran judíos... Eso está en
Hechos 11.
Cuando eso ocurrió y la Iglesia se enteró, ¿qué hizo de nuevo la Iglesia? Dijo
a Bernabé: ¡Tú, apóstol, ve a ver qué está pasando allá!
No
fue una Organización, no, no. ¡Tú, apóstol, ve a ver!
Y
cuando vio esto dijo: ¡Esto está tremendo... Qué regocijo...
Por favor permanezcan fieles al Señor, pero seguidamente Bernabé hizo algo: lo
fue a llamar a Saulo que ya estaba convertido al Señor, y dice, vinieron a
Antioquía y estuvieron un año entero los apóstoles enseñando a la Iglesia que
está en Antioquía.
¿Lo
está viendo que está en la Biblia?
Luego
lea Hechos 8 y luego Hechos 11 completos, para darse cuenta que esto está
establecido en la Palabra de Dios y no es una idea humana, así está establecido
y así usted lo puede ver con toda claridad.
Hernán
Cipolla
Me
gustaría hacer solamente una aclaración más, porque quiero traer esto al
presente: A veces podemos mal interpretar lo que estamos ensenando en este
sentido, decir: esa obra nació, pero ahí no estuvieron ni apóstoles ni
profetas, entonces ésa no puede ser una obra de Dios.
¡No! ¡Ésa es una obra de Dios! ¿Qué
necesita esa obra? Que vengan apóstoles y profetas, pongan el fundamento, la
planten como es debido, la confirmen y esos hermanos puedan crecer
abundantemente por la gracia del Señor y seguir estableciendo el Reino.
Quiere
decir que de hecho, algunas de las cosas que hoy van a ocurrir aquí, están
representando esta misma figura. Obras comenzadas por hermanos de Iglesias que
predican el poderoso evangelio de Jesucristo, que tiene poder y que hombres y
mujeres se arrepienten, pero luego apóstoles y profetas llegan para poner el
fundamento y para establecer esas obras y que se transformen en una Iglesia u
obra de iglesia local en un lugar específico.
Daniel Dardano
Quiero
complementar lo que Hernán está diciendo en este sentido, nos ha pasado desde
el inicio del Ministerio, cuando nosotros imponemos nuestras manos sobre los
pastores, algunos de estos pastores ha venido de organizaciones y de
denominaciones enviados de una manera determinada...
Por
lo que estamos viendo por la Palabra, ¿quiénes establecen a los ancianos? Es un
presbiterio apostólico y profético.
Pero
yo se los quiero comentar en la práctica. Cuando nosotros imponemos nuestras
manos sobre esos pastores, como esa habilitación viene de Dios, a partir de ahí
se dispara el ministerio pastoral de una manera como nunca antes había sido
efectivo.
Y
esto lo hemos comprobado cada vez que un pastor solicitó estar bajo nuestra
autoridad, hemos impuesto las manos y se disparó, y no solamente eso, hasta las
finanzas de la Iglesia se dispararon.
Hermanos,
es una unción, esto no depende ni de un estudio que nosotros hayamos realizado,
ni de una investigación, esto sale de la Palabra y como es una unción de
Jesucristo, Jesucristo la delegó, simplemente se pone en práctica y funciona. Es
fácil... y los hombres lo hemos complicado.
Quiero
entrar en otra área: Es muy honroso para cualquier persona recibir un llamado
de parte de Jesucristo, estamos hablando en este caso de apóstoles, profetas,
evangelistas, pastores y maestros.
Entonces
cuando se recibe el llamado, obviamente la persona está feliz porque dijo, yo
jamás me imaginé que esto me iba a ocurrir...
No
depende de la persona, ni de lo que estudió, ni de la habilidad, ni de nada,
depende de que el Señor dijo: ¡quiero que seas tú! Amén. ¡Ése es el llamado!
Ahora,
lo que hemos visto es que a veces, se ha hecho un énfasis tan grande en el
llamado; ésa o ésas personas han hecho un énfasis tan grande en su
llamado, que trabajan por y para el llamado.
Pero
hoy lo que queremos ver, es establecer un punto de equilibrio.
|
Porque
si bien es cierto que hay un llamado, hay algo muy importante en la Palabra que
tiene que ver con las condiciones, que tiene que ver con las cualidades que esa persona debe desarrollar.
O
sea, tengo un llamado, pero tengo que labrar mi vida de acuerdo a la Palabra y
si yo no desarrollo esas cualidades estoy en falta. Porque
tengo el llamado pero no me dediqué a trabajar mi vida con base en la
descripción que hace la Palabra de Dios para que entonces ese hombre, esa mujer
de Dios, estén integrados y puedan ser efectivos.
Lo
que vamos a ver ahora para introducir esto que vamos a explicar es, los pasajes
"no predicables": 1
Timoteo 3 y luego Tito 1... Esto
es muy importante, lo voy a leer en la RV y luego en NVI:
1 Palabra fiel: Si
alguno anhela obispado, buena obra desea.
2 Pero es necesario que
el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer,
sobrio, prudente,
decoroso, hospedador, apto para enseñar;
3 no dado al vino, no
pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas,
sino amable, apacible, no
avaro;
4 que gobierne bien su
casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad
5 (pues el que no sabe
gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?);
6 no un neófito, no sea
que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.
7 También es necesario
que tenga buen testimonio de los de afuera,
para que no caiga en descrédito y
en lazo del diablo. (RV)
1 Se dice, y es verdad,
que si alguno desea ser obispo, a noble función aspira.
2 Así
que el obispo debe ser intachable, esposo de una sola mujer, moderado,
sensato,
respetable, hospitalario, capaz de enseñar;
3 no debe ser
borracho ni pendenciero, ni amigo del dinero, sino amable y apacible.
4 Debe
gobernar bien su casa y hacer que sus hijos le obedezcan con el debido respeto;
5 porque el que no sabe gobernar su propia familia, ¿cómo podrá
cuidar de la iglesia de Dios?
6 No debe ser un recién
convertido, no sea que se vuelva presuntuoso
y caiga en la misma condenación en
que cayó el diablo.
7 Se requiere además que hablen bien de él
los que no pertenecen a la iglesia,
para que no caiga en descrédito y en
la trampa del diablo. (NVI)
Hay
un pasaje paralelo en Tito 1: 5-9 (NVI). Pablo le
escribe a Tito y le dice así:
5 Te dejé en Creta para
que pusieras en orden lo que quedaba por hacer
y en cada pueblo nombraras ancianos de la
iglesia,
de acuerdo con las instrucciones que te di.
¿Quién
tenía que establecer a los ancianos? Tito, era un delegado apostólico.
Lo
que Hernán nos acaba de señalar. Luego dice:
6 El anciano debe ser
intachable, esposo de una sola mujer;
sus hijos deben ser creyentes,
libres de sospecha
de libertinaje o de desobediencia.
7 El obispo (O el pastor, o
el anciano) tiene a su cargo la obra de Dios,
y por lo tanto debe ser
intachable: no arrogante, ni iracundo,
ni borracho, ni violento, ni codicioso
de ganancias mal habidas.
8 Al contrario, debe ser
hospitalario, amigo del bien, sensato, justo, santo y disciplinado.
9 Debe
apegarse a la palabra fiel, según la enseñanza que recibió, de modo que también
pueda exhortar a otros con la sana doctrina y refutar a los que se opongan.
Con
base en estos pasajes, ahora vamos a hacer un desarrollo que esto que la
Palabra está mostrando.
Daniel Cipolla
La
primera palabra que ahí aparece es "Obispos", que viene de una
palabra griega que es episcopos (epi: sobre, copos: vigilar o cuidar).
Es
decir, que está hablando de cualquier persona llamada a velar o a vigilar o a
tener autoridad de parte del Señor, sobre la Iglesia del Señor.
Quiere
decir que, si bien en este pasaje lo podemos como mirar más enfocado hacia una
labor pastoral o de anciano, es evidente que esa palabra está incluyendo a
cualquiera de los cinco ministerios, porque esas condiciones deben estar en
cualquier hombre o mujer que esté desarrollando estos cinco ministerios.
Cualquiera
de ellos tiene que tener estas cualidades y condiciones, tiene que tener el
llamado, pero el llamado no está por encima de las cualidades; las cualidades
certifican el llamado y certifican que en verdad están caminando conforme al
llamado que recibió, así que se trata de alguien que tiene la capacidad, uno
llamaría, de "supervisar".
Es
más, en 1 Pedro 2:25, dice algo lindo la Escritura:
...
vosotros erais como ovejas descarriadas,
pero ahora habéis vuelto al Pastor y
Obispo de vuestras almas.
Hablando
del Señor Jesucristo, el Señor Jesucristo es llamado obispo y es llamado
literalmente, esa palabra es: Guardián. Así
que, alguien que desarrolla alguno de los cinco ministerios es como un
"perro guardián" que si le entran a la casa extraños, muerde. ¡Cuidado
con el perro! Esta
figura es sencilla pero entendemos, está velando, está guardando, está velando
para que las cosas del Señor, sean en el Señor y esté guardando la vida de los
santos.
Por eso es que en la Iglesia, a diferencia que en el mundo, hay santidad.
No dice simplemente, ¡Ah, yo se lo dije, yo le prediqué! No, no, va hacia los
santos en medio de las ovejas y si hay que quitar pulgas, se quita pulgas.
Es
decir, se mete en la vida de la gente porque tiene la responsabilidad de ser un
guardián y de ver que la vida de las personas esté avanzando.
Por
eso como acaba de decir Daniel, claramente cuando hablamos de estas funciones,
siempre las funciones de ancianos y de obispos, si leen Hechos 20; Hechos 14 y
otros pasajes, van a ver que dice: A ustedes los designó el Señor por voluntad
del Espíritu Santo y nosotros estamos imponiendo las manos...
Pablo
está diciendo: Nosotros impusimos las manos, no a los que nosotros nos pareció.
No, no; algo que el Espíritu Santo dijo que ustedes son.
Somos
un instrumento que confirma y envía a los que el Espíritu Santo llamó, levantó
y confirmó y eso es lo que estamos haciendo, sencillamente, poner nuestras
manos sobre lo que Espíritu Santo ha establecido, ha confirmado, y entonces
nosotros tenemos autoridad por la unción y función apostólica y profética de
poder realizarlo.
Por
eso, Pablo le dijo a Tito: ¡Mira, tú como delegado apostólico tienes que hacer
las cosas como deben ser hechas, Porque te estamos enviando con autoridad para
poder hacer esta tarea!
Quiere
decir hermanos, que nunca se podrá reemplazar la autoridad espiritual, por
autoridad institucional, cualquiera sea esta autoridad. Las autoridades
institucionales son de origen humano y las autoridades espirituales son de
origen divino.
¡Si
esto no nos queda claro, no sabremos nunca por qué no funciona la Iglesia!
Y
mezclaremos todo y diremos que las autoridades humanas son iguales que las
divinas; aunque los dos sean hombres, los dos tengan ojos azules y los dos sean
gemelos, no son iguales. Uno es institucional y humano; y lo otro, es
espiritual y divino.
¿Estamos
entendiendo este término muy importante? Velar
sobre la Iglesia, cualidades que vamos a empezar a ver y condiciones que tienen
que empezar a estar sobre cualquier persona que esté llamado a cualquiera de
los cinco oficios ministeriales.
Daniel
Dardano
Quiero
complementar algo: cuando dice, el que anhela obispado buena obra desea...
A
veces se ha pensado, ¡qué ambición! ¿Y podrá llegar ahí?
Mire
en el tiempo que esto fue escrito, una de las cosas terribles que un hombre así
tenía que enfrentar era la persecución. Entonces, lo que Pablo dice es: El que
quiera ser anciano en este contexto, buena obra desea. ¿Se entiende? Es
otra cosa que la que hemos pensado.
Hernán Cipolla
Imagínense
a Pablo y a su equipo, imponiendo las manos sobre obispos, aunque Jesucristo
los estableció, el Espíritu Santo habló, ¿qué harían Pablo y su equipo?
Corroborar que esta gente tuviera las cualidades que el Señor le había mostrado
a Pablo que debían tener.
Por
eso hoy estamos hablando de las cualidades, porque las cualidades manifiestan
prácticamente que el llamado está en la persona, pero que esa persona, como
antes dijo Daniel, estuvo trabajando sobre lo que Dios le habló.
Por
eso, vamos a seguir estas cualidades en el orden que expresa la carta a
Timoteo, pero usando ambas Palabras, ya sea en Reina Valera y en Nueva Versión
Internacional.
Lo
primero que dice es: Irreprensible o intachable
.
Los
pastores presentes podrán decir: ¡Permítanme, me paso a retirar! No.
Le
voy a explicar lo que significa: Irreprensible o intachable, es una
persona que no ha dejado asuntos pendientes sin arreglar; no puede ser por eso
mismo, acusado de nada, nadie puede llamarlo para decirle, ven acá, tú dejaste
este asunto pendiente, nunca más hablaste del tema pero éste está sin
arreglar... Tú tienes un problema conmigo y nunca más te hiciste cargo del
asunto... Tienes una deuda conmigo y jamás me la pagaste... Nos peleamos hace
cinco años y nunca más viniste a hablar conmigo y ahora de pronto me entero que
eres obispo de Jesucristo...
Lo
que significa la palabra, es que esa persona no tiene asuntos pendientes sin
arreglar.
Quiere
decir también y se entiende por esto, que si cualquiera de nosotros tiene un
asunto, en lo cual incurrió que no es de acuerdo a la voluntad de Dios, lo que
tiene que hacer inmediatamente es, resolver ese problema, para saber que
delante de Dios ha hecho las cosas prontamente y nadie podrá llamarlo porque no
es acusado de nadie.
Daniel
Dardano
Luego
lo que leímos dice: Marido o esposo de una sola mujer...
Obviamente,
este principio alude a un hombre ejemplar, que tiene sus afectos y sus
sentimientos ordenados; o sea, es una persona estable emocionalmente.
Quiero
hacer un poquito de contexto en este sentido: Obviamente no estamos hablando de
poligamia, porque hoy en día anda mucho por ahí de que puedes tener dos esposas
y tres esposas y el día que a ustedes les llegue esta noticia se van a
espantar, pero la Iglesia de Jesucristo está empezando a ser inyectada de estas
cosas.
Por
eso es muy importante esto, de aquí a diez años nos tenemos que seguir
manteniendo en esto, no podemos adecuarnos al sistema de afuera, tenemos que
cumplir la Palabra a rajatabla, aunque nos quedemos solos. Porque lo que funciona
es el obedecer a la Palabra.
Ahora
bien, ustedes saben que los judíos se divorciaban por cualquier cosa, inclusive
en Corinto había situaciones de inmoralidad muy delicadas. Entonces Pablo dice,
el que va a ser obispo, pastor, que va a cuidar la Iglesia de Dios, tiene que
ser un hombre que tenga sus afectos y sus sentimientos ordenados.
Digamos,
esto es la regla; ésta es la regla: esposo de una sola mujer.
Claro, entonces vienen las preguntas, ¿y un soltero? Bueno, la regla sigue
siendo la regla, pero Tito y Timoteo, hasta donde nosotros sabemos eran
solteros, por lo menos un tiempo.
Queremos
hablar con mucho cuidado, porque no podemos decir nada que no esté en la
Palabra. Entonces, hay cosas que vamos a ser absolutamente cuidadosos y
equilibrados.
Daniel Cipolla
Quiero
decir, que por lo menos durante el tiempo que estuvo en Éfeso, lo que muestra
la Palabra que Timoteo, durante un tiempo, no sabemos cuánto era soltero,
quiero decir, aunque hubiese estado una semana como soltero ejerciendo su función,
era soltero. Si
después se casó, no sabemos, pero durante un tiempo él ejerció como soltero.
Daniel
Dardano
Inclusive
hay solteros que recibieron un llamado del Señor y se quedan solteros por causa
del llamado, esto existe también. Pero
qué pasa con un viudo, no estamos diciendo no se puede volver a casar. La
regla sigue siendo la misma, pero actuará de acuerdo a lo que el Señor muestre. Pero
también tenemos el caso de un divorciado.
¿Qué
hacemos con un divorciado? Y
desde aquella fecha hasta hoy, tenemos muchos casos en la Iglesia de personas
divorciadas que están sirviendo al Señor.
Y
este es el punto donde nosotros no vamos a ser categóricos.
Lo
que entendemos por el Espíritu Santo es: Cada
caso debe ser tratado de manera particular, porque no podemos levantar el dedo
y condenar y crucificar a una persona a nunca más servir al Señor en un llamado
determinado, porque estamos siendo legalistas y aplicando un criterio
determinado. Hasta
el día de hoy repetimos, la luz que nosotros tenemos, no vamos a ser
categóricos, cada caso de divorciado tendrá que ser tratado de manera
particular. Obviamente,
a futuro más casos de estos podrán entrar a la Iglesia de Jesucristo, pero esto
es lo que nosotros hoy queremos comentar.
Daniel Cipolla
Queremos
agregar algo y que es muy importante, nosotros nunca tenemos que olvidarnos que
la Palabra de Dios que fue inspirada por el Espíritu, cada vez que es enseñada,
predicada o impartida, debe ser hecho por el Espíritu. Si fue inspirada
por el Espíritu en aquella época, por eso yo digo, pero es inspirada... Y armo
un sermón... No va a pasar nada, es letra.
Sí,
fue inspirada por el Espíritu allá hace tiempo y a lo lejos, pero hoy tiene que
volver a ser impartida por el Espíritu.
¿Qué
queremos decir? El Espíritu está vivo, el Espíritu habla y en cada caso en
particular el Señor nos va a llevar a obedecer la Palabra en el Espíritu.
Recuerden,
que una de las cosas por las que el Señor Jesucristo fue acusado en la tierra,
andando por la tierra, era que muchos querían que el cumpliera la letra de la
Ley y Él no cumplió nunca la letra de la Ley, siempre cumplió el Espíritu de la
Ley y por eso mucha gente no le entendía y hasta lo condenaba y acusaba de
muchas cosas porque no lo estaban comprendiendo.
En
esto queremos decir entonces, que cada caso como estas excepciones a la regla,
necesitamos oír al Espíritu Santo, porque el Espíritu Santo nos llevará a la
Palabra y nos llevará al Espíritu que está en la ley del Espíritu y en la ley
de la Palabra de Dios. Esto
es muy importante antes de avanzar.
La
otra cualidad de la que habla es: Sobrio o moderado.
Una
persona sobria, es una persona templada, equilibrada, una persona que tiene la
mente sana, la idea que da y me gustó mucho la idea, la idea de la palabra es,
una persona que siempre está vigilante; contrario al borracho.
El
borracho no puede estar sobrio; no le hables que no está sobrio, dice alguno.
No puede estar vigilante porque el alcohol no le permite estar vigilante.
Lo
que dice la Palabra, acerca de un anciano, es que tiene que estar sobrio porque
en todo tiempo necesita ver por el Espíritu qué debe hacerse en cada ocasión. Por
eso la tarea es espiritual, porque en cada ocasión va a tener que saber por el
Espíritu y la Palabra, qué hay que hacer ahora aquí en esto, y si no está
sobrio, si no es templado, si no está equilibrado, si no tiene una mente sana,
no lo podrá lograr.
Por eso el sobrio tiene que ver con dos cosas importantes, una persona moderada
imparcial que manifiesta su sobriedad de dos maneras.
Primero,
porque ejerce el dominio propio en todas las áreas de su vida. Todas, sin dejar
ninguna afuera.
Segundo,
como es una persona madura espiritualmente hablando, vive conformada a la mente
de Cristo, no a su cultura, no a sus pensamientos, ni a sus ideas, vive
conformada a la mente de Cristo, entonces es una persona sobria, templada,
equitativa y moderada.
Hernán
Cipolla
La
siguiente cualidad dice la Palabra que debe ser prudente o sensato.
Una
persona prudente o sensata, es aquella que tiene buen juicio, que es discreta y
cabal y que tiene dominio propio.
¿Qué
es importante aquí? Una persona de buen juicio, es una persona que no se deja
llevar por la primera impresión. Es una persona que como está bien conectada
con el Espíritu Santo, está atenta a lo que el Espíritu Santo le diga. A
mí siempre me ha llamado la atención cuando la Palabra hace referencia de David
y cuando le dicen que Saúl buscaba a uno que tocara un instrumento, una de las
cualidades que dice de David, que los sirvientes le recomendaron a Saúl, era
que este muchachito de diecisiete años era prudente. ¿Por
qué? Porque es alguien que no se va de boca, que no habla anticipadamente, que
no opina por opinar. A veces los seres humanos tenemos la tendencia, de que
para todo tenemos que opinar y nos es más difícil en una conversación, cuando
alguien está hablando, guardar silencio y no opinar, que hablar; siempre es más
fácil opinar, —yo creo, a mí me parece. Yo creo que pasaría por aquí y por
allá—...
Imagínese
usted un obispo que no sea prudente en estos términos, que no sea juicioso, que
no sea cabal, que no tenga dominio propio, y frente a aquellos a los que está
ministrando y conduciendo en el Señor, hable por hablar... Se imagina la
consecuencia que eso trae.
Va
a acostumbrar a personas que en vez de escuchar al Señor para hablar y para
opinar, hablen lo que primero se les ocurre.
Además
entendemos que estas cualidades van agarraditas de la mano unas con otras,
porque tiene que ver con lo Dany acaba de explicar. Cuando es alguien maduro y
que está bien conectado con el Espíritu Santo, entonces es una persona que
tiene buen juicio y cuando va a hablar es porque está seguro de lo que viene de
Dios, y eso que vendrá de Dios tiene una particularidad, siempre estará de
acuerdo y conforme a la Palabra. Entonces, aplicará buen juicio en todos los
asuntos que deba tratar.
Daniel
Dardano
La
siguiente cualidad que se pide de un obispo es que sea decoroso.
En la NVI dice: Respetable.
En
el original esta palabra significa: ordenado, da la idea de alguien que
es decente, que es modesto y que es honesto. O sea, si una persona es decorosa
en su conducta exterior, es porque parte de su decoro en su ser interior, está
integrado.
Daniel Cipolla
Dice
luego la Escritura que tiene que ser hospedador u hospitalario.
Cuando hablamos de hospedador u hospitalario, hay que entender en primer
lugar algo importante que tiene que ver con una cualidad que brota de un corazón
transformado por Jesucristo, es un corazón de amor. Pero también, si miramos un
poquito el contexto histórico, la Iglesia primitiva como la Iglesia actual
tiene ministros itinerantes.
¿Cuál
es la diferencia? Que en la iglesia primitiva, si un ministro viajaba de lugar
en lugar y se quería ir a alojar a un mesón, que era lo que había, eran sucios,
eran caros y eran inmorales. Tenía que llegar a la casa de un cristiano a
hospedarse.
Hoy
tenemos la opción de tener hotelería hasta de cinco estrellas y no
necesariamente tiene por qué ser inmoral, ni menos sucio. Estoy
hablando del contexto histórico, aunque esto no quita ni la cualidad, ni la
condición. Es
más, en Hebreos, no sólo le dice esta condición a los que
quieren ser obispos, lo dice a la Iglesia. Hermanos, dice en Hebreos 13:
No se olviden del amor fraternal y no se olviden de la hospitalidad, porque por
ella algunos, hospedaron ángeles.
Pero
me llamó la atención esto: inmediatamente una de las cosas que ese versículo
liga directamente es a la experiencia que tuvo Abraham. A veces cuando uno lee
la Biblia tiene la tendencia a pensar que la persona sabía lo que iba a
ocurrir. Por ejemplo, cuando uno piensa en Génesis 18 y 19, uno tiene la
tendencia a pensar que cuando dice: Y Jehová le apareció a Abraham, era
que Abraham sabía que Jehová le iba a aparecer.
No
señores, Abraham estaba en la puerta de la carpita y ve venir tres personas y
no sabe que es el Señor y no sabe que son dos ángeles; él no lo sabe. Lea bien
su Biblia, no es que lo sabe; no, no lo sabe.
Pero
inmediatamente se para y les dice: Si ustedes pasaron por aquí, por la tienda
de Abraham, no se pueden ir como entraron. Dice: ¡Vieja vamos hacer aquí un
poquito de comida! ¡Lávense los pies, quédense...!
O
sea, empieza con una hospitalidad, se deshace Abraham. Luego que se deshace por
las atenciones, lea bien su Biblia, recién ahí el Señor dice: "le voy a
poder encubrir a Abraham..."
No
crea que Abraham sabía, ese es un error muy común cuando leemos, que no
observamos con cuidado lo que dice. No, Abraham no sabía, Abraham hospedó al
Señor y dos ángeles, sin saberlo, por el don de la hospitalidad. Y quiero
decirle que es el Señor y dos ángeles, porque usted en el capítulo 18 de
Génesis, verso 13 y 17 dice: que hospedó al Señor... y luego los
versículos 22 del capítulo 18 y el Capítulo 19:1 habla que eran dos
ángeles... Porque cuando los ángeles se fueron a Sodoma y Gomorra, el Señor
todavía se quedó con Abraham, que fue cuando Abraham luchó... y si quedan
diez... y si quedan estos... y si quedan aquellos...
Por
eso esta cualidad tan importante que es la hospitalidad.
Hernán
Cipolla
La
siguiente cualidad dice apto para enseñar o capaz de enseñar.
Muchas
veces decimos esta persona es muy didáctica. Cuando decimos eso nos estamos
refiriendo a la capacidad que tiene una persona para enseñar algo a otros.
Ahora,
cuando la Palabra está estableciendo esta cualidad, no se está refiriendo al
don ministerial de maestro, eso es un don ministerial dado por Jesucristo a la
persona que Él elige para desarrollar ese don y desempeñar esa función. Pero
lo que está diciendo la Palabra sí es, que todo obispo tiene que ser apto para
enseñar. ¿Para
enseñar a quién? A una persona o a un grupo y enseñar de manera práctica.
Ahora
sí me quiero referir un poquito a los pastores y les voy a explicar por qué:
Porque justamente nosotros solemos decirles a los pastores, que su mayor
esfuerzo nunca debe estar en preparar un buen mensaje para el día domingo,
porque ésa no es la clave de tener una iglesia sana y una iglesia que está
aprendiendo. La clave está en que el obispo, en las cosas prácticas de la vida
pueda enseñar. Y el obispo se sienta con la persona y le dice: ¿Cómo está tu
casa? ¿Y tú esposa? Y a medida que va hablando, ese obispo con madurez y
sabiduría de Dios, puede sacar de las propias palabras de la otra persona una
enseñanza de la Escritura y sembrar un principio espiritual que va a
transformar la vida de esa otra persona. Y
ésta es la verdadera tarea pastoral "apto para enseñar las cosas de la
vida conforme lo establece la Escritura".
Así que, se lo volvemos a recordar a los pastores que ya están bajo nuestra
autoridad y además se lo volvemos a decir para que se tranquilicen los nuevos
pastores: Ésta es la verdadera tarea del Espíritu donde Dios los ha llamado a
servirle.
Daniel
Dardano
La
siguiente cualidad: no dado al vino.
No debe ser borracho, literalmente significa:
No entreteniéndose en el vino, lo cual da la idea que no debe permitir que el
alcohol lo domine, porque si el alcohol lo domina, entonces no está
desarrollando dominio propio. De hecho, Pablo le dijo a Timoteo, toma
un poco de vino por causa de tu estómago... No está diciendo que no tome,
está diciendo no te entretengas en eso, no pongas tu mira en eso, tú tienes que
dominar eso.
Daniel Cipolla
Luego dice también: no pendenciero.
Es
una palabra un poquito difícil, en el castellano común se escucha mucho,
simplemente significa: una persona que no sea golpeadora, que esté todo el
tiempo en litigios, una persona que esté luchando, que tiene una actitud de
ira... Nosotros decimos, esta persona es iracunda, siempre esa actitud
iracunda, nunca habla tranquilamente, ni suavemente, siempre con una actitud de
enojo que sale de dentro de él...
No
puede tener esa actitud si realmente va a ser un obispo de Jesucristo.
Quiere
decir que una persona no pendenciera, no lucha, no busca luchar ni pelear, sea
verbalmente, físicamente, andando en pleitos, andando en disputas o andando en
conflictos.
No
anda con eso, no tiene esa actitud dentro de él porque esa actitud no viene del
Espíritu de Cristo.
Hernán Cipolla
Luego
dice: no codicioso de ganancias deshonestas o que no sea amigo del
dinero.
A
una persona codiciosa de ganancias deshonestas no le importan los medios que
utilice para recibir dinero. El que es codicioso no le importa de dónde venga
ni cómo venga, no importa a quién tuvo que matar o si otro mató a alguien para
que él pueda recibir lo que quiera recibir... Por
ende, y en contraposición, una persona que no busca ganancias deshonestas tiene
un corazón recto y todos sus ingresos son legítimos.
Ahora,
¿por qué la NVI dice: no amigo del dinero...?
Porque
¿sabe de dónde surge eso? Justamente como la misma Palabra lo dice: el amor
al dinero.
Alguien se pervierte de pronto, de un día a otro, porque en su corazón guardó
esa ambición de dinero y de querer tener más, entonces hasta un punto de su
vida las ganancias siempre fueron honestas, por medios legítimos, pero lo que
estaba ilegítimo era la intención de su corazón. Esa intención ilegítima de su
corazón lo lleva a que en un momento, el menos pensado, esa persona se dé
vuelta y se pervierta y ya no le importe cómo va a recibir ganancias con tal de
recibirlas.
Pero un obispo del Señor no está poniendo sus ojos en las ganancias y sabe que
todo lo que recibe, lo recibe de manera honesta.
No estamos queriendo decir que el obispo tiene que tener poco o vivir con poco
o vivir pobremente. Quiero hacer esta aclaración, porque en ningún momento por
decir que no sea amigo del dinero, está diciendo la Palabra que viva
como pobre. Por el contrario, sabemos que el Señor quiere enriquecer a todos, y
qué mejor que un obispo que está representando a Jesucristo ante la Iglesia,
pueda ser un ejemplo también de esta verdad.
Pero
la Iglesia además va a recibir no solamente un ejemplo de prosperidad, la
Iglesia recibirá un ejemplo de honestidad e integridad de corazón, porque verá
que ése que le está dirigiendo y que le está guiando, tiene un corazón íntegro
para Dios y que siempre todo lo que recibe lo ha recibido como prosperidad y
bendición venida de las manos del Señor.
Daniel Dardano
Hay
dos cualidades que están muy ligadas: amable y apacible.
Un
amable es el que se distingue por tener un carácter equitativo, razonable,
justo, considerado; es una persona que tiene capacidad para determinar.
Por ejemplo: aquí está el derecho, punto 1, 2, 3, 4... aquí está la ley... pero esta persona sabe aplicar el Espíritu de la ley, o sea, lo
que está debajo de la letra. Ésta es una persona que desarrolla esta cualidad,
obviamente con la dirección del Espíritu Santo.
Entonces,
cuando esta persona actúa, el punto de equilibrio establece que, si bien conoce
la letra de ley siempre va aplicar el Espíritu de la ley.
Y está ligado al apacible porque el apacible conjuntamente con el amable es la persona pacificadora. O sea, es la persona que busca la paz en todo
momento, contrario a lo que Dany dijo, el litigioso, el buscapleitos, el
peleador...
¡El
punto de equilibrio!
Hernán Cipolla
(A
mí aparentemente me tocaron todos los que tienen que ver con dinero) Siguiente
dice: no avaro.
Un
avaro, nunca está contento con lo que tiene y siempre procura tener más,
generalmente, codicia lo de otros, es amante del dinero, sea que él lo posea o
no lo posea, es mezquino y tacaño, por eso tiene como prioridad guardar y
acumular.
La
Palabra dice: No avaro... Que no tenga ninguna de estas cosas que acabo
de decir.
Ahora
bien, justamente uno tiene que ver estas cosas delante de Dios, porque a veces
estas cosas nos fueron enseñadas aún culturalmente.
Mi
abuelo siempre decía ¡Hay que guardar. Si tú tienes
guarda, no lo desaproveches! Y Neus dice que sí, porque los que vienen de España
tienen esta mentalidad. Mi
abuelo, me estoy refiriendo al materno, era español, siempre esta mentalidad:
¡guarda! De guerra, ¡guarda! Como venían de la escasez absoluta, entonces
siempre, ¡guarda! Pero
esto llevado al terreno del Reino de los Cielos, esto ya no pertenece, porque
en el Reino el primero en darlo todo fue Dios. Jesucristo dio todo lo que tenía
y lo más grande que tenía por beneficio de la humanidad.
Quiere
decir que el ser no avaro, es no solamente que no está buscando más y
más, y más y más, sino que practica la generosidad, es generoso de corazón y
siempre está dispuesto a dar.
Daniel
Cipolla
Importante
decir que esto no está contradiciendo la importancia de ahorrar, lo que está
diciendo es que cuando empezamos a guardar bajo un espíritu equivocado,
entonces no nos está gobernando ni el Señor, ni el Espíritu Santo y nos está
gobernando la tacañería o nos está gobernando a veces una cuenta abultada;
entonces cuando el Señor quiera hablar y pedir algo... ¡Imagínate! ¡Te va a
doler pero hasta el alma!
Lloras
cinco días después que te pidió cien pesos... Porque
es un espíritu equivocado. El Espíritu de Reino es de generosidad, esto es bien
importante.
Daniel Dardano
Quiero
agregar algo a eso: Cuando una persona ahorra también Dios le va a dar la
oportunidad de invertir.
Hay
un principio antes que el hombre cayera en el pecado, Dios le dijo a Adán y
Eva: fructifiquen y multipliquen.
Uno
no ahorra para los tiempos en que no va a haber; uno ahorra con mentalidad de
Reino; invierte, no para tener más, para multiplicar. Es
una mentalidad absolutamente diferente, pero tiene que ver con el Reino.
Hernán Cipolla
Y
agrego que Pablo dice: Para que sean multiplicados y para que puedan
seguir dando más abundantemente...
Quiere decir que somos multiplicados para dar más. ¡Ése es el corazón de la
gente del Reino de Dios!
Daniel
Cipolla
Luego
dice, empiezo con la parte sólo de Timoteo, porque esta cualidad está en
Timoteo y ampliada en Tito, dice: Que gobierne bien su casa y tenga a sus
hijos en sujeción con toda honestidad.
Es
decir, es una persona que debe gobernar, debe dirigir, debe presidir, debe ir
delante de su casa...
Porque
la muestra de una buena dirección y de un buen gobierno en su casa, de tener
hijos educados en la Palabra del Señor, instruidos en el consejo del Señor,
hijos que están en el Señor, me está mostrando que esa persona va a tener la
capacidad, obviamente, de dirigir la Iglesia del Señor, porque me lo está
mostrando primero en el terreno menor que es en el terreno de su familia, su
esposa y sus hijos.
Pero
Tito agrega algo: Que tenga hijos
creyentes que no estén acusados de libertinaje o disolución, está en la Reina Valera y de rebeldía.
Me
paré en algo; alguno diría, bueno ahí lo que está diciendo y agregando es que
no puede tener hijos libertinos, desenfrenados, ni rebeldes... No, está
diciendo algo más alto que eso, ¿Cómo? Sí, si lee bien, que no estén acusados,
ni siquiera pueden ser sospechosos de ser libertinos o de ser rebeldes.
Ahora
bien, qué ocurre si alguien me dice tengo un llamado, pero esto no está
funcionando y sus hijos sí son libertinos y sus hijos sí son rebeldes... ¿Qué
tenemos que hacer? ¿Debe continuar en su llamado?
No
mi amigo, debe sentarse. Debe buscar la restauración de su vida y de su casa,
debe buscar ser ministrado, restaurado y con humildad hasta que esas cosas
estén en orden, y cuando esa restauración esté confirmada, podrá volver a
ejercer el ministerio. ¿Por
qué? Porque el ministerio no es un trabajo que realizamos para mantenernos
económicamente.
En la actualidad, el ministerio está tomado como un lugar donde voy a un
Seminario y dice, ¡pero no puede ser! ¡Yo lo único que sé hacer es ser pastor!
¡Hace veinticinco años que lo único que sé es ser pastor, hace cincuenta años y
ahora tengo este problema y me quitaron el pastorado! ¡Imagínese
lo que me hicieron! ¿Lo
que me hicieron?
O
sea, que tú tomaste el pastorado como una fuente para
vivir. No, perdóname, estos cinco ministerios no te fueron dados para vivir de
ellos.
Está
bien que él que predica la Palabra, vive de la Palabra, pero no es un trabajo
en el que tú presentas el currículum y te toman y te
dan un empleo y te dicen que ganas tanto. Si tú tomas el ministerio así, ese
ministerio no lo estableció Jesucristo, Jesucristo nunca lo estableció para que
los ministros vivieran del ministerio. Por consiguiente cuando eres un buen
ministro de Jesucristo, el Señor va a permitir que los que trabajan en el
evangelio, vivan y reciban del evangelio. Pero
eso es en otro espíritu, no es un trabajo que se realiza.
Le
voy a explicar por qué. Porque es una vida que se imparte, porque dice Tito
1:6: porque ellos son dispensadores de Dios. O
sea, no es un trabajo, no es que "ya hice el trabajo de pastor"
"ya prediqué este domingo". Fue
tremendo, administradores, también dice, dice: Tú eres un dispensador.
Es un administrador de Dios. O
sea, Dios pasa a través de ti para dispensarle algo a la gente que estás
cuidando. ¿Qué
tiene que ver esto con un trabajo que hago? En un trabajo puedo ser homosexual,
travesti, puedo ser lo que quiero, pero si hago bien mi trabajo nadie me
echa... O sí me echan.
Pues
aquí sí te echan, aquí sí te echan, quiero ser muy enfático en esto, porque
éste es un problema que estamos teniendo ahora y que vendrá más grave en los
próximos años. Será más grave y dirán: ¡No tiene misericordia! No, no es
misericordia, es al revés.
¡Tú
no quieres ser restaurado! Tú lo único que quieres es seguir siendo un
asalariado que cobra un salario de pastor; y no importa si tu casa está mal, si
tus hijos están en rebelión, si están en desenfreno, a ti lo único que te
importa es guardar tu lugar de pastor.
Entonces
no estás amando a Cristo debidamente...
Perdón que me tome un tiempo, pero soy enfático, creo que esto es muy
importante de tomar en cuenta.
Daniel Dardano
Quiero
agregar esto, porque dice que no estén acusados de libertinaje ni de
rebeldía, pero la frase comienza así: que tenga hijos creyentes.
O
sea, si vas a ser pastor de una iglesia y vas a predicar el evangelio pero tus
hijos no son creyentes, es el principio mínimo elemental que tienes que tener,
porque si no le supiste impartir a tu hijo, a tus hijos, la Palabra del Reino
para que sean cristianos, eso no te habilita para dirigir una iglesia. ¡Ve que
simple que es! Pero nosotros le buscamos vueltas, y decimos, no. Pero no, la
Palabra está ahí.
Sigue
y dice: no un neófito, o un recién convertido.
Vimos
que ésta es una persona recién convertida, recién entregada a Cristo, que por
su inexperiencia no puede dirigir una iglesia. Si esta persona que va a dirigir
una iglesia va administrar los misterios de Dios, es un neófito, un recién
plantado, corre el riesgo de volverse presuntuoso y va a caer en la misma
condenación del diablo.
Dice
Isaías 14:14 hablando de Lucifer:
Subiré a las alturas...
sobre las alturas de
las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.
Ése
es el desafío que él le hace a Dios y en Ezequiel 28:17 Dios dice:
17Se enalteció tu
corazón...
y yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren
en ti.
18... te puse en ceniza sobre la tierra.
La
condenación del diablo. Así que un recién plantado no puede estar dirigiendo
una iglesia.
Hernán
Cipolla
Luego
dice: Que tenga buen testimonio de los de afuera o que hablen bien de él
los que no pertenecen a la iglesia.
Quiere
decir que es una persona que tiene un testimonio cristiano sólido que los no
creyentes reconocen, la conducta ante los demás respalda su llamado. Quien pretende
ejercer una función ministerial sin tener un buen testimonio, cae en descrédito
y en la trampa del diablo.
A
veces estamos tan metidos en los asuntos de Dios, permítanme decirlo así, que
nos olvidamos que hay un mundo afuera. Dentro de este ámbito, todos nos
portamos muy bien, todos somos muy lindos nos abrazamos, nos sonreímos, Dios te
ama y yo también. Todo está muy bien, pero cuando salimos, hay un mundo afuera
que también nos conoce, hay un mundo afuera que también nos ve, que nos está
mirando, que escucha cómo hablamos esposo y esposa, que nos miran como padres
cómo actuamos con nuestros hijos, esos tienen que reconocer que yo soy lo que
soy en Cristo.
Y
usted puede decir, ¿cómo van a reconocer si ellos ni el Espíritu Santo tienen,
no nacieron de nuevo, qué autoridad tienen? No, no es que tengan una autoridad,
tienen que dar testimonio de que lo que tú dices que eres, ellos realmente
comprueban que lo eres. Porque
si no, dice la Palabra, caen en descrédito.
¿Qué
significa caer en descrédito? Que es poco creíble. Dirá todo muy lindo,
predicará tremendamente, pero nada de lo que diga será creíble, porque ni
siquiera el Espíritu Santo estará avalando esas palabras que salen de su boca.
Pero luego dice: Y en la trampa del diablo... ¿Por qué? Porque el
diablo lo que quiere es hacerte creer. ¡Tú no te preocupes mientras hagas bien
tu ministerio, los de afuera lo que digan "no hay problema"! ¡Y si te
equivocaste "Dios te perdona"! Pero tú sé un buen ministro dentro de
la iglesia. Ésa es la trampa que el diablo te tendió para agarrarte, cuando ya
más o menos te enredaste los pies, jala y te vas al piso, de boca.
Entonces,
lo que necesitamos entender es que para Dios es importante cómo nos ven los de
afuera.
Daniel Cipolla
En
la última cualidad hay algo importante, dice: Retenedor de la palabra
fiel tal como le ha sido enseñada.
La NVI dice: apegado a la palabra fiel según la
enseñanza que recibió.
Este apegado, me gusta, da la idea de adicto. Dice: usted tiene que
ser adicto. ¿Es fuerte no? Adicto a lo que recibió.
Ahora bien, quiero ser un poco contextual en esto. Porque en la actualidad
dicen: ¡No hermano, hay que mantenerse en la sana doctrina!
Pero
yo pregunto. ¿De quién? Claro, porque lo que hoy llamamos sana doctrina, de
sano no tiene nada. Porque generalmente vino con los cortes y hachazos que le
han dado las instituciones cristianas, porque si tal enseñanza no me entraba
dentro del canon de los estatutos de tal organización, ponle el hacha a ese
asunto porque no nos conviene. Entonces ya no estás adicto a lo que recibió.
Cuando le está diciendo a Timoteo, "mira, tiene que ser retenedor fiel de
lo que recibió" está hablando de la doctrina apostólica original.
Así
que, antes de ser adicto a la Palabra, tienes que regresar a la doctrina apostólica
original como dice Hechos 2:42: no solo estaban todos juntos y en armonía sino
que: Perseveraban en la doctrina de los apóstoles. Y en eso los
apóstoles fueron serios, en que se mantuviera la pureza doctrinal de la
Palabra. Por eso digo, que cuando estamos hablando de apegarse, de que un
ministro se apegue, el ministro no está inventando ni recibiendo revelaciones
extras... No, está sujeto y la revelación que recibe está sujeta a lo que
recibió, y si recibió algo lo comparte con sus autoridades espirituales. Ese
ministro va decir, ¡miren lo que recibí! Y entonces va estar en el encuadre
correcto. Porque Dios se revela y esto es muy importante comprenderlo, porque
no estamos hablando de lo que en la actualidad se llama sana doctrina. Para
hablar de sana doctrina, regresemos al original y luego que regresemos al
original que es la doctrina apostólica, entonces apeguémonos.
¿Qué
estamos haciendo nosotros todos estos años? Tratando en el Espíritu de
discernir la doctrina original en todos los temas. Y nos vamos acomodando y
acomodando y acomodando... hasta que encontramos la verdad de Dios.
Nunca
nos vamos a parar en algo dicho y si está equivocado, se echa a la basura.
Pero vaya a decirle usted a una institución cristiana, tira a la basura estos
cien años que pusiste, porque no son de Dios. ¿Cómo? Se me cae abajo la
organización... Pues que se caiga abajo, pero honra a Jesucristo. Si
estuvo equivocado, ten la humildad de decir "nos equivocamos" ¿o hay
algún problema con eso?
Ahora,
hermano ¿Cuál es el objetivo de todo esto esta tarde, en el Espíritu? No solo
aquí están los ministros y están los pastores, aquí está la Iglesia. ¿Por qué
queremos que usted escuche esto? Para que no se chupe los cinco dedos de la
mano y los otros cinco de la otra mano... Cuando alguien dice que, yo tengo un
llamado y parece que "ya está como pastor", usted tiene que ver que
esto que estamos diciendo funciona en esa persona, si no funciona, no acepte
las cosas que no funcionan.
Pero
en la Iglesia, nos callamos mucho la boca y aceptamos que ocurra... ¡Bueno
hermano, es que hay que tener amor! ...Ah, entonces el amor de Dios está por
encima de la Palabra. ¿Está raro eso, no? NO. El amor de Dios es sujeción a la
Palabra, no está por encima de la Palabra.
Por eso es importante lo que vamos a hacer. Porque vamos a hacer una oración,
porque lo que acabamos de recibir, lo estamos recibiendo no para tener un
conocimiento mental de estas verdades, sino un conocimiento espiritual que esté
dentro de la Iglesia y la Iglesia acepte lo que verdaderamente es de Dios, con
todo su llamado y con todas sus cualidades. Entonces le daremos un golpe al
diablo, porque cada vez que acuse a los hermanos podremos decir: ¡Es mentira!
Pero qué feo es cuando acusa y tiene razón, no sé cómo defenderme porque tiene
razón. Pero
cuando acusa y no tiene razón está perdido.
Vamos a pedir por esta clase de ministros en la Iglesia de Jesucristo. Por esta
clase de cinco ministerios funcionando en la Iglesia de Jesucristo. No
sólo a pedir, lo vamos a declarar y estamos trabajando para que esto sea así,
primeramente en nosotros y luego impartiéndolo en los demás.
¿Amén?
Vamos a orar juntos.
Padre
te damos gracias, estos principios espirituales, no reglas, no requisitos,
principios espirituales del Espíritu Santo revelados en la Escritura, nosotros
los abrazamos. Nosotros les decimos amén, así sea.
No son
una carga, no nos son gravosos porque el Espíritu Santo que está dentro nuestro
que está formando a Cristo en nosotros le da la bienvenida a estas cualidades,
que son de Cristo, no nuestras. Son del nuevo hombre creado según Dios, no son
del viejo hombre. De aquél nos despojamos cada día y del nuevo hombre cada día
nos vestimos aún más.
Por eso Señor declaramos que en tu Iglesia, a pesar de la maldad del mundo, en
tu Iglesia se mantendrá la santidad.
En tu
Iglesia Señor, los ministros que serán llamados y serán enviados y colocados
por el Espíritu en este lugar para servir a la Iglesia, serán conforme a las
cualidades establecidas en la Palabra.
Te
damos gracias Señor, porque estamos rompiendo ¡muros de tinieblas! ¡Muros de
tinieblas en las naciones! Y estamos declarando que la luz poderosa de Dios
alumbra sobre la tierra para traer la verdad de la revelación de la Palabra.
Gracias, porque esto no es algo pasajero. Dentro de veinte años podremos decir
lo que hemos dicho, sí y amén por el Espíritu de Dios. Porque no es de hombre
ni por hombre, sino recibido por lo que Jesucristo ha establecido en su
Palabra.
Gracias
por la bendición de los cinco ministerios.
Gracias
Señor porque tú los has dado para nuestro bien, para equiparnos, para
perfeccionarnos, para multiplicarnos, para extendernos en la tierra y que tu
Reino venga con poder y sea establecido en la tierra.
¡En el
Nombre de Jesús! ¡Lo declaramos hecho en el cielo y en la tierra!
¡Amén!
¡Amén! ¡Amén! ¡Señor Jesús!
¡Aleluya!
|